Yo pongo los terrenos
Ourense
Crónica | Donación al Ayuntamiento de Viana Un emigrante retornado pone sus tierras a disposición del Concello para revitalizar la zona y crear un polígono industrial respetuoso con el medio ambiente
16 Sep 2004. Actualizado a las 07:00 h.
Un total de 65.000 metros cuadrados es lo que Francisco Guerra, emigrante en el País Vasco -donde pasó gran parte de su vida y de donde conserva un cierto deje- ha ofrecido al ayuntamiento que le vio nacer para crear un gran polígono industrial. Lo único que pide a cambio es que el concello recalifique los terrenos para que se puedan convertir en industrializables. Las tierras se encuentran en una zona llamada O Ferradal, junto a Viana y frente al río Bibei. Francisco Guerra ha presentado su proyecto en al menos tres ocasiones al concello pero la respuesta ha sido siempre negativa o confusa. Además, el ayuntamiento vianés ya tiene proyectado un parque industrial en la zona de Mourisca. No en vano su proyecto es pintoresco e incluso se podría tildar de utópico. Se trataría de un parque basado en el desarrollo sostenible y el respeto por el medio ambiente, conceptos difíciles de escuchar aparejados al término industrial. De esta manera, en el complejo vianés se instalarían plantas de energía solar, depuradoras de aguas residuales e incluso una central de biomasa forestal apoyada en los residuos que crearía una fábrica de papel y de tableros conglomerados. Todo un complejo interconectado que llegaría a ofrecer una piscina climatizada gracias a la utilización de agua caliente en el proceso. Francisco Guerra ha realizado un gran esfuerzo de documentación y se ha resuelto a solucionar problemas enquistados en su lugar de nacimiento. Con el polígono industrial se crearían puestos de trabajo para los jóvenes. Además, atendiendo al déficit de plazas asistenciales para los mayores de Viana, el proyecto también recoge la creación de una residencia. La disposición de instalaciones hoteleras e incluso de un área de esparcimiento y una playa fluvial completan la idea de Francisco Guerra.