Almuerzos políticos
Ourense
PENÚLTIMA | O |
30 Sep 2003. Actualizado a las 07:00 h.
ME PARECE de buen tono social que políticos del gobierno y de la oposición compartan mesa y mantel, como personas civilizadas, en sus ratos libres. Aplaudo los nuevos hábitos del alcalde Manuel Cabezas y del líder del BNG municipal Alexandre Sánchez Vidal, de reunirse a comer de vez en cuando para hablar de sus cosas. Pero a condición de que paguen la comida de su bolsillo y no con cargo a las depauperadas arcas municipales; y, sobre todo, de que no pretendan amañar en privado cuestiones de interés público que deben resolverse en las instituciones, con tanta luz y taquígrafos como se pueda y con el menor pasteleo posible. Ya que el BNG enfila por la senda de la política gastronómica, confío en que el PSOE empiece a hacer oposición donde debe y plantee sus demandas, sus alternativas políticas, sus propuestas para solucionar los problemas de Ourense y su modelo de ciudad en las comisiones informativas y en el pleno municipal. Ahí es donde se debe hacer la política y dejar los comidas privadas para hablar de fútbol, si no queremos que las decisiones que nos afectan se tomen al calor de la sospechosa camaradería que generan los vapores del licor.