La Voz de Galicia

De rompe y rasga

Ourense

CARMEN PARADELA EL PERFIL María José Escudero, número dos de la candidatura

13 Feb 2002. Actualizado a las 06:00 h.

Es joven, impulsiva y tiene carácter, aunque no sé si el suficiente. Ahora, al menos, lo ha sacado a relucir. María José Escudero fue cesada ayer como portavoz del grupo de gobierno y como responsable del área municipal de Cultura de Ribadavia. Dos cargos logrados como número dos de la candidatura del Partido Popular que optó a la alcadía en 1999. Eran otros tiempos. Todavía más joven, la niña bonita, acogió con ganas una carrera política que llevaba casi, casi, en los genes -su padre fue concejal y diputado autonómico y ella asumió, con orgullo, cargos importantes en las Nuevas Generaciones del PP- y que ahora chocó con la mediocridad que le rodea. Sorprendía en los primeros plenos como portavoz. Intentaba ocultar una tensión que la transformaba en una mujer altiva y que rozaba a veces la arrogancia defendiendo los argumentos de su grupo. Se los creía. Es una mujer activa, lucha por su ideología y su partido. Anotaba las preguntas de la oposición antes de que terminasen de hacerlas, entablaba discusiones y se enfadaba ante las ironías. Estaba en su papel y vivía su papel. ¡Será que todo cansa en esta vida! Y a ella, sino la política, sus compañeros de grupo sí. Los plenos se convirtieron en auténticas sesiones de tortura que Escudero comenzó a saldar repitiendo, hasta la saciedad si fuese necesario, las misma respuestas a requerimientos de PSOE y BNG. Su mirada se fijaba entonces hastiada, en un solo punto del salón de plenos, mientras su mano izquierda, la que más necesita ahora, soportaba una cabeza que al menos parecía ausente. Ahora anuncia días de reflexión sobre su futuro en la corporación. Hablará después. Demostrará como es ella, de rompe y rasga.


Comentar