La Voz de Galicia

La primavera rusa

Opinión

Gonzalo Parente

30 Dec 2011. Actualizado a las 06:00 h.

L as fuertes protestas en las ciudades rusas contra el resultado de las elecciones parlamentarias no son equiparables a lo ocurrido en el Norte de África, no coinciden ni en el tiempo ni en la forma. Ni siquiera se podrían asimilar a las revueltas populares en los países de Europa Oriental, tras la caída de la URSS, para derribar a los regímenes comunistas impuestos, lo mismo que sucedió en Moscú en 1990. Ahora están protestando por el resultado poco claro de la victoria del partido Rusia Unida de Putin, quien espera hacerse con el poder en las elecciones presidenciales el 4 de marzo y gobernar hasta el 2024. Pero ya le han salido varios competidores y no lo va a tener fácil con el pueblo en la calle.

Sin embargo, se puede reconocer que Rusia, en estos críticos momentos, necesita un líder fuerte que sea capaz de recuperar el puesto que le corresponde en el nuevo orden mundial, como la gran nación que es, a pesar de su reciente pasado como núcleo de la URSS, que todavía algunos añoran. Ahora, Putin ha prometido transformar el pueblo ruso, con un mejor nivel de vida, en una sociedad consciente de ser una nación rica, culta y tecnológicamente avanzada. Para ello cuenta con sus enormes recursos energéticos, que necesitan sus vecinos europeos y chinos. Dada su extensión ocupa una posición geopolítica que le permite relacionarse con Europa y con China, lo que constituye un gran factor de poder para reforzar convenientemente el Este o el Oeste mundial, a la vez que puede mantener una postura independiente en conflictos como el de Irán o Siria. Se presagia así un resurgir de Rusia en los próximos años, y eso sí que va ser la verdadera primavera rusa.


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