La Voz de Galicia

Empanada a la vasca

Opinión

PABLO MOSQUERA

01 May 2005. Actualizado a las 07:00 h.

LA POLÍTICA en Euskadi tiene coordenadas distintas a las del resto del país. En las elecciones del 2001, el bloque que buscaba la alternancia desde el cambio del Gobierno vasco lo formaron PP, PSE, PC y UA. Hay que recordar como un pacifista llamado Madrazo fue capaz de lograr lo que no había conseguido Franco. Terminar con el PC, desalojándolo de IU, y colocando a toda la organización IU al borde del precipicio gracias a sus pactos con el bloque de Lizarra (PNV, EA, Batasuna). Aquello fracasó por voluntad de una inmensa participación electoral que se inclinó por Ibarretxe. Ello, a pesar del buen resultado que había dado en Álava, la unidad del constitucionalismo para lograr el Gobierno foral, del que formé parte, y que era una amplia coalición, desde la derecha del PP hasta las gentes del PC que se habían integrado en Unidad Alavesa, mi partido. Por tanto, primera enseñanza. No todos los que en el País Vasco se oponen al nacionalismo son del PP. Ni todos los que han gobernado con el PP, por aquellos pagos, son de derechas. Hoy, tras las elecciones, hay un bloque nacionalista definido. PNV y EA, al que se une con todo interés la IU de Madrazo, y casi seguro, ese partido que tiene de comunista lo que yo de obispo de Mondoñedo... Estas son las razones por las que Ibarretxe y Atucha aparecen tan seguros de poder tomar la iniciativa para controlar al Parlamento y formar Gobierno. Si el PCTV fuera ilegalizado antes de incorporarse al Parlamento vasco, el escenario vuelve a cambiar. Lo mismo que cambió al volcar Batasuna sus votos en el PCTV, y lograr con más de 150.000 sufragios, nueve escaños, ¡que se dice pronto! Sin los comunistas controlados por Otegi, las cuentas son otras, y sería el voto del parlamentario de Aralar el que haría empatar si suma con PNV-EA, y ganar al PP-PSE, si se abstiene o vota con estos últimos. Pero, las relaciones PP-PSE son malas, más por reflejo de lo que pasa en Madrid, que por lo que acontece en Euskadi, donde sería fácil una alianza, sin la soberbia de los dirigentes del PP, y con cesiones o en la Diputación de Álava o en la alcaldía de Vitoria. Unidad Alavesa ya no cuenta. Ha desaparecido el 17-A. Cumplió un ciclo importante para Álava y Euskadi, al dar claves de lo que había que hacer para frenar al nacionalismo. Pero, no se confunda esto con la dependencia o el apéndice del PP. UA era progresista, y el PP hizo todo lo posible por laminarla.


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