Argucias de Ibarretxe
Opinión
05 Apr 2005. Actualizado a las 07:00 h.
EL DRAMATURGO británico John Dryden sostenía en su Don Sebastián (siglo XVII) que es imposible ser un hombre de Estado y no ser un hipócrita. Después de saber que el Gobierno de Ibarretxe ha enviado cartas a la ONU y a la UE para denunciar la anulación de la candidatura de Aukera Guztiak por considerarla un «atropello a la democracia», he empezado a sospechar que estábamos ante un auténtico estadista... sin Estado. Pero después de leer que, según el mismo Gobierno vasco, esta anulación se debe a un cálculo electoral del PSOE «para perjudicar a la coalición PNV-EA», ya no tengo la menor duda: estamos ante el estadista Ibarretxe. Porque todas las encuestas revelan que la exclusión de Aukera Guztiak favorece a la coalición nacionalista, pero el lendakari, con un gran desprendimiento (¿de retina?), sostiene lo contrario, para escenificar de nuevo ese victimismo tan rentable y atraerse los votos radicales. Y es que estamos en plena campaña de las elecciones vascas y, si no vale todo, lo parece. Ibarretxe, que se ha caracterizado por no escuchar a nadie de la oposición en el País Vasco, no cesa de clamar: «El que niega el diálogo, niega la solución». ¡Toma ya! Le responde María San Gil (PP): «Ya está bien de inventar problemas nuevos y de caprichos nacionalistas, lo que hay que cambiar es el Gobierno». Y Patxi López (PSE-PSOE) tiende la mano por la paz y la recuperación de la libertad para todos los vascos, porque ya está bien de fragmentadores y de sectarios. Y la campaña sigue sin que nadie escuche a nadie, con cada uno a su bola, y con Ibarretxe seguro de que los vascos-vascos y las vascas-vascas sólo están pendientes de él, que para eso intenta contarles la milonga que cree más propicia. Por ejemplo, su dolidísimo lamento por la ausencia de Batasuna en esta cita electoral, que supone fruto de una triquiñuela socialista, porque los tribunales sólo aciertan cuando favorecen a los nacionalistas. Claro que la candidatura del Partido Comunista de las Tierras Vascas ha venido a liarlo todo. Porque si ésta recibe el viernes el apoyo de los batasunos, el estadista Ibarretxe debería alegrarse, ¿no?, aunque perjudique a su coalición. ¿O de qué nos estaba hablando el estadista?