La defensa de Europa
Opinión
20 Dec 2003. Actualizado a las 06:00 h.
ES CURIOSO que un asunto tan importante como este pasase desapercibido y no mereciese la atención informativa. Pero, a pesar de que pareciese que la reunión de Bruselas resultara un fracaso, por no aprobar la Constitución europea, se dio en cambio el visto bueno a algunas decisiones, como la de establecer una célula de planeamiento para operaciones militares europeas, tal como propusieron Francia, Alemania y el Reino Unido. ¿Pero qué significa esto, si no es nada nuevo? Hace tiempo ya que un pequeño estado mayor europeo funcionaba en Bruselas en la UEO (Unión Europea Occidental), precisamente a las órdenes de un almirante español, bien conocido en Galicia, por ser uno de los últimos capitanes generales en Ferrol (el almirante Morales). En realidad, el eje franco-alemán tenía la intención de que fuese un auténtico estado mayor europeo separado de la OTAN. Pero al integrar al Reino Unido, en lo que se ha convertido es en un pequeño grupo de planeamiento, dentro de las estructuras de la Alianza Atlántica en Mons (Bruselas). Las operaciones militares que van a quedar bajo le responsabilidad de la nueva célula de planeamiento serán del tipo de las operaciones de paz, como las que la UE esta realizando en Macedonia, y probablemente en Bosnia Herzegovina a partir de este verano. Menos mal que Europa, de momento, no sufre amenazas de gran envergadura, porque si tal ocurriese, está claro que habría que volver a recurrir a la OTAN. A pesar de que los países europeos tienen -si se pusiesen de acuerdo- suficiente capacidad militar para afrontar una agresión exterior. Pero los españoles ya sabemos lo que se puede esperar de organismos multilaterales no consolidados, ante una agresión como la de Perejil, cuando los vecinos del norte defendían a los agresores. Por eso, el asunto de la defensa europea va para largo en una organización donde priman más los intereses nacionales que los comunitarios. Mientras tanto, la OTAN acaba de organizar la Fuerza de Reacción Rápida (10.000 soldados) que está dispuesta para acudir donde sea, mandada, eso sí, por un general británico.