La Voz de Galicia

Lágrimas

Opinión

E. GONDREDO

| O |

28 Oct 2003. Actualizado a las 06:00 h.

LA ÚNICA diferencia entre el consejero delegado de Sony y sus colegas de las grandes multinacionales es que él llora. Pero los efectos son los mismos. Las megaempresas no tienen corazón, sino cartera; ni contratan personas, sino costes salariales. Él llora, pero mucho más llorarán los 20.000 despedidos, enviados al paro por haber hecho bien su trabajo.


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