La Voz de Galicia

Algebristas

Opinión

| FRANCISCO RÍOS |

23 Jul 2003. Actualizado a las 07:00 h.

hablar.bien@lavoz.es LA MEDICINA oficial arrincona a las acientíficas, y los traumatólogos desplazan en la confianza de los pacientes a aficionados, intrusos y curanderos. Así, cada vez son menos los ensalmadores -nuestros ensalmeiros - que se ocupan de la coaptación de un hueso dislocado o fracturado, los compositores que se aplican a los desgobernados o desensortijados, o los zafadores americanos y los componedores -que en Galicia son compoñedores o compostores- que los encasan cuando se descoyuntan. Hoy, las dislocaciones o luxaciones se reducen en una compostura para la que ya no se usa la escalera, veterano instrumento quirúrgico. También ha caído en desuso el nombre que designaba -amén de al alcahuete en lenguaje de germanía- al cirujano dedicado especialmente a la curación de dislocaciones de huesos: algebrista . Era éste quien profesaba el álgebra, 'arte de concertar los huesos que se han desencajado de su lugar y postura natural, restituyéndolos a ella'. Esta álgebra y la parte de las matemáticas del mismo nombre llegaron al español desde el bajo latín algebra, que a su vez lo tomó del árabe gabr 'reducción'. Cervantes habla de algebristas en el Quijote («Donde fue ventura hallar un algebrista con quien se curó») y Quevedo los menciona en este retrato: «Érase que se era (y es cuento gracioso) una viejecita de tiempo de moros, pasa en lo arrugado del anciano rostro, uva en lo borracho, higo en lo redondo. Cucharón por barba, por sombrero, un hongo, por toca, un pañal, por báculo, un tronco. Coja de una pierna, bizca del un ojo, un rosario al cuello de bolas de bolos. Gran mujer del Malo y de los dimoños; para niños, bruja; para niñas, coco. Gruñidora en tiple, rezadora en tono, como una culebra con sus silbos roncos. Médica de emplastos y de lavatorios, y en hacer conciertos algebrista proprio».


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