No hay quien baje la tasa de alcohol
Motor ON
El Gobierno no consigue aprobar la reforma que bajaría de 0,5 a 0,2 en sangre (de 0,25 a 0,10 en la prueba de aire) la tasa máxima permitida para conducir. PP, Vox y ERC votaron en contra y la propuesta fue rechazada. Era el proyecto estrella de la DGT.
19 Apr 2026. Actualizado a las 05:00 h.
E ra uno de los proyectos estrella de la Dirección General de Tráfico, pero la bajada de la tasa máxima de alcohol al volante se quedó en otro deseo sin cumplir para el Ministerio del Interior por la complicada aritmética parlamentaria de esta legislatura. Los socialistas sabían ya que Vox iba a votar en contra de la reforma de una ley que pretendía reforzar la lucha contra la conducción bajo los efectos del alcohol reduciendo la tasa máxima permitida de 0,5 a 0,2 gramos por litro de sangre (de 0,25 a 0,10 en la prueba de aire). Lo anunció su diputado Andrés Alberto Rodríguez antes de la votación, que acusó al Gobierno de fingir preocupación por los accidentes de tráfico «proponiendo una media desproporcionada y con fin recaudatorio». Y añadió: «No hay base científica para reducir la tasa del alcohol, que es ya muy baja». El PSOE tenía dudas con el PP, que finalmente votó en contra, pero el mazazo se lo llevó con ERC, que planteó un extraño argumento para rechazar la reforma: «Estamos convencidos de que la mejor tasa es cero, pero votaremos que no porque esta es una ley cínica para las víctimas y para sus familiares». Y ahí se acabó todo. De poco sirvieron los apoyos de los grupos de izquierdas y los motivos esgrimidos por el portavoz socialista Manuel Arribas para «seguir avanzando en seguridad vial».
UNA DE CADA TRES MUERTES
Desde el grupo parlamentario socialista, que presentó la propuesta de cambio, señalaban que la bajada de la tasa de alcohol es una medida tan clara como necesaria, que cuenta con recomendaciones europeas y con el ejemplo de países que obtuvieron buenos resultados al reducir la tasa. Arribas les contó a los demás diputados que los accidentes de tráfico no son solo cifras y que en demasiados casos detrás de un siniestro hay familias destrozadas por el alcohol, una sustancia que está presente en una de cada tres muertes en la carretera.
TASA CERCANA AL CERO
Desde la DGT se planteaba la bajada de la tasa como una forma de acabar con «la mala idea de que un consumo moderado de alcohol es aceptable, porque el único mensaje claro es que al volante solo el cero es seguro». Y lo cierto es que bajar el máximo hasta 0,2 (0,10 en la prueba de aire) era una tasa muy cercana al cero, como había advertido el propio director general de Tráfico, Pere Navarro: «Con la nueva tasa no se va a poder beber nada». De hecho, los estudios que presentó la DGT indicaban que con una sola cerveza muchos conductores superarían la nueva tasa.
UNA EVIDENCIA CIENTÍFICA
El rechazo a la rebaja de la tasa fue muy criticado por las asociaciones de víctimas de accidentes, que comparecieron en el Congreso para mostrar su «decepción». Pero hubo más protestas. La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria recordó que «no existe un nivel seguro de consumo de alcohol compatible con la conducción», por lo que cualquier umbral permisivo implica asumir un riesgo evitable. Advierten los médicos que se ha perdido una oportunidad para reducir la mortalidad asociada a los accidentes de tráfico y que no bajar la tasa de alcohol es «una decisión contraria a la evidencia científica».
No existe un nivel seguro de consumo de alcohol que sea compatible con la conducción de vehículos