Becerreá saca músculo
Becerreá
Sesenta vecinos se ejercitan y al mismo tiempo gestionan un gimnasio
07 Jan 2012. Actualizado a las 07:00 h.
Comenzó como una sala casera de entrenamiento y es el primer gimnasio de Galicia gestionado por los propios usuarios a través del Club Deportivo Gym Tonic, en Becerreá. «Cada socio lo es de pleno derecho: puede disponer libremente de las instalaciones y participa de la propiedad de los bienes. También interviene en la toma de decisiones sobre la gestión, como el mantenimiento y ampliación de instalaciones y equipamientos, o la limpieza, a través de las asambleas», explica José Luis Álvarez, Bufi, presidente e impulsor de la entidad.
El origen de este inusual gimnasio está en una sala de mantenimiento que el propio Álvarez Neira instaló en su casa. Hace cuatro años, Bufi adquirió una cinta de correr y un banco de musculación, aprovechando que su primo, Marcos Quindós, estaba preparando las pruebas físicas para opositar a bombero. Poco a poco fueron sumándose adeptos hasta ser un grupo de ocho amigos ejercitándose de forma habitual en el gimnasio, que empezó a quedarse pequeño. Por ello, con el objetivo de ampliar equipamientos y mejorar las condiciones del local, decidieron institucionalizar su actividad. «Mi experiencia anterior como presidente del club 4x4 Rodas Tolas me animó a crear la entidad, lo que permitiría disponer de fuentes de ingresos para una práctica que realmente ya estaba socializada», explica Bufi. Pero lo que ninguno de los fundadores de Gym Tonic podía imaginar cuando el pasado mes de octubre la constituyeron y la abrieron al público es que en poco más de dos meses iban a ser 60 socios, cifra que los directivos esperan que aumente con las buenas intenciones del año nuevo. «Fue algo muy fácil ya que la demanda estaba ahí», afirma Quindós, técnico en actividades físicas y deportivas. Actualmente el gimnasio cuenta con una decena de máquinas de cardio, seis de musculación, zona de contacto y una plataforma vibratoria, en una superficie alquilada de 150 metros cuadrados. La pertenencia a la sociedad requiere una entrada de 35 euros y una mensualidad de 20. Los socios tienen una llave electrónica personal que registra su paso por las instalaciones y pueden usarlas libremente desde las 7 horas hasta las 23.30, de lunes a viernes; y de 9 a 23 los fines de semana y festivos.