La Voz de Galicia

Prodeme, la oenegé que lo resiste todo

Lugo

Carlos Cortés Monforte / La Voz

Esta asociación de Monforte salvó esta semana de un incendio la materia prima en la que quiere centrar ahora su actividad

02 Mar 2021. Actualizado a las 12:23 h.

Un incendio redujo esta semana a cenizas 150 toneladas de pacas de hierba y paja en la granja que tiene en Monforte Prodeme, una de las más veteranas y consolidadas de las asociaciones que trabajan en Galicia por la integración social y laboral de las personas con discapacidades psíquicas. El incendio supone un revés económico considerable, pero nadie duda de que Prodeme saldrá adelante. Siempre lo hace. Una veces con más fortuna y otras con menos, su modelo de gestión la ha convertido en un referente. Del incendio se salvaron toneladas de madera, la materia prima en la que Prodeme se propone salir al mercado de forma inminente.

El fuego prendió con facilidad y las llamaradas que salían de los montones de pacas parecían capaces de provocar una catástrofe en las instalaciones. Finalmente, un poco de suerte, otro poco de planificación previa para evitar que todo el material combustible estuviese junto y la intervención de los bomberos permitieron salvar la situación con pérdidas menores de las que se temía. Lo que finalmente se echó a perder sin remedio fue el forraje guardado en ese almacén, pero en Prodeme tienen más en otras dos ubicaciones distintas de su granja, y esperan poder terminar esta campaña anual sin necesidad de comprar más. Lo importante es que solo se quemó la parte del almacén en la que estaban estas pacas. Prodeme tendrá que cambiar unos 600 metros cuadrados de tejado, pero eso es solo la sexta parte del total del almacén. El fuego no alcanzó la nave anexa y tampoco la maquinaria aparcada cerca, pero fuera del alcance de las llamas.

Dentro del mismo almacén, pero separado por si acaso de la paja y la hierba, hay cientos de tonelada de astillas de madera. En los alrededores esperan muchas toneladas mas de troncos de pino, que también serán transformados en astillas. Lo que ya está amontonado dentro del almacén está en proceso de secado y es la materia prima que alimentará la principal actividad productiva en la que Prodeme ha decidido embarcarse en los próximos tiempos, la venta de biomasa como combustible. Los primeros ensayos han salido bien, y en la asociación han constatado que la demanda es alta. Quieren convertirse en los proveedores principales de este tipo de material para los consumidores del sur de Lugo y del norte de Ourense.

En sus cuarenta años de historia, Prodeme ha pasado por momentos malos y ha sufrido imprevistos y accidentes, aunque probablemente ninguno tan potencialmente peligros como el de esta semana. Pero la asociación resiste contra viento y marea. Cuando no crece, se mantiene. En la actualidad, cuenta con una plantilla formada por treinta trabajadores y atiende a 105 personas con diferentes discapacidades.

Julio Cortiñas, cunha pequena parte dos troncos de pino que garda Prodeme á espera de transformalos en combustibleCARLOS CORTÉS

Julio Cortiñas: «Aproveitamos a materia prima que temos ao noso redor e insistimos no que funciona»

Julio Cortiñas está no proxecto de Prodeme desde o principio e actualmente exerce como xerente.

—Non hai nada que tumbe a Prodeme?

—[Risas]. Si, claro que si, calquera cousiña nos pode tumbar.

—Pero é certo que demostran unha resistencia pouco común.

—Se podemos presumir de algo é se que procuramos facer os deberes, sempre, desde que comezamos hai 40 anos. Aqueles primeiros pasos démolos coa axuda de moita xente e de distintas cores políticas. Calquera entidade que se poña a funcionar hoxe non vai atopar os apoios que atopamos nós.

—Que apoios foron aqueles?

—En primeiro lugar teño que recordar a Celestino Torres, de Coalición Galega [alcalde de Monforte nos anos 80], un alcalde que nos axudou moito desde o primeiro momento. Non pasaba ao seu lado sen que me preguntase que necesitabamos. Pero non é cuestión de cores políticas, porque despois chegou Manuel Fraga á Xunta e sempre nos levamos ben con el e cos seus conselleiros. E con Touriño, que cando os servizos sociais pasaron ao Bloque nunca tanto diñeiro houbo en tan pouco tempo para investimentos e melloras. E cando María Xosé Vega, tamén do Bloque, estivo Deputación de Lugo tamén nos axudou moito. De todas formas, os comezos foron difíciles. Estreamos a nosa residencia con seis usuarios e ao principio case non había nin para calefacción. Nos tempos bos fixemos reservas, investindo en patrimonio e pensando en que podían chegar as vacas fracas.

—E chegaron?

—En certa maneira estamos nelas. Tiñamos moito gando de tenreira galega e coa pandemia caeu a demanda de carne, que estamos agardando que se recupere. Estamos criando 200 bois e algún xa valía para vender, pero aínda non podemos. En todo caso, faremos o que fixemos sempre: aproveitar a materia prima que temos ao noso redor, insistir no que funciona e deixar o que non. Agora ímonos centrar na biomasa.

—E teñen un edificio construído en Monforte e que levan dez anos intentando abrir.

—É a espiña que temos cravada. Non soubemos convencer aos políticos de que o modelo asistencial que queremos aplicar nese edificio funcionaría, con vivendas independentes pero con servizos comúns, para persoas maiores dependentes e os seus fillos con discapacidade, é un modelo que funciona. Agora a Xunta quere revisar o modelo das residencias asistenciais. Igual é bo momento para volver sacar ese tema.

 


Comentar