La Voz de Galicia

Marchando un menú lagoa de Cospeito

Lugo

Cristina López lugo/la voz.

Una casa de comidas de Muimenta sorprende a sus clientes con platos elaborados con productos de la comarca e inspirados en la riqueza natural y artística de A Chaira

31 Jul 2010. Actualizado a las 02:00 h.

«Queremos facer de Casa Latino un lugar onde se poida xantar ben e degustar unha boa comida elaborada con produtos tradicionais, todo nun ambiente de tranquilidade». Esta es la filosofía de Manuel Ángel Rodríguez Fontao, el propietario de la citada casa de comidas de Muimenta, que si hasta ahora se venía caracterizando por incluir en la carta de su establecimiento productos caseros, muchos de ellos criados o cultivados por él, desde hace poco tiempo ha vuelto a sorprender a sus clientes con una serie de menús, cuya denominación es ya una invitación a probarlos. Aunque es tanto lo que hay que ver en Terra Chá, en la casa de comidas de Ángel Rodríguez han decidido ir poco a poco, para que los comensales vayan saboreando cada uno de los menús, y luego, si les gustan, irán incorporando otros nuevos. Actualmente, los que se incluyen en la oferta son dos: el Terra Chá y el lagoa de Cospeito. El precio es el mismo para cada uno: 14 euros. Los dos menús comparten el pan -de la panadería de Muimenta, por supuesto-, la bebida, el café (de puchero) y la queimada, con conjuro incluido.

Alimentos de la zona

El resto de los platos de estos innovadores menús varían. El Terra Chá lleva revuelto de grelos Obenfield con jamón y huevos (de Casa Latino); pollo campero (también de la casa) con patatas á festa da Terra Chá, y de postre, filloas (de Muimenta, como no). Para el menú lagoa de Cospeito los platos elegidos son: unas truchas del Miño, una carne de ternera de la sierra de O Xistral, y queso de San Simón con membrillo.

Como el propio Ángel Rodríguez reconoce, en uno y otro menú ha optado por el contraste, por ir compaginando sabores, por empezar con un plato un poco más suave y continuar con otro ya más consistente.

En cualquier caso, a lo que no renuncia es a lo tradicional, a lo de la tierra, a alimentos que tengan sabor, que se puedan degustar, en toda la extensión de esta palabra. Tras este prometedor arranque, este hostelero lucense ya está ideando nuevos menús a los que incorporar otros productos típicos de la comarca chairega como el roscón de Vilalba, los quesos de Lorán o la torta de maíz de Guitiriz. Y mientras menús tan sugerentes como el castro de Viladonga o el nacimiento del Miño van cobrando día tras día más vida, los que sí que están a punto para volver a sorprender al cliente son el menú Xacobeo y el Peregrino.

Mercado autóctono

Y hablando de los días en que se celebra el mercado en la población, una de las iniciativas que el propietario del local espera poder llevar a cabo al finalizar el verano es la puesta en marcha de un mercado de productos de la zona, para el que ya ha solicitado los permisos necesarios.


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