La Voz de Galicia

La deuda de Aqualia se infló por error y hay que rebajarla a la mitad

Lemos

LUIS DÍAZ MONFORTE / la voz

El déficit que denuncia la empresa casi equivale ahora a las inversiones pendientes

29 Mar 2016. Actualizado a las 05:00 h.

Las reuniones de la comisión mixta constituida por técnicos municipales y de Aqualia no dan más juego. Ocho meses después de su puesta en marcha, ambas partes cerraron el balance de los respectivos impagos. El Ayuntamiento tiene claro el importe de las inversiones que no llegaron a realizarse, pese a formar parte de la oferta económica de la concesionaria del agua. Por su parte, la empresa hizo cuentas de los desembolsos realizados desde el 2001 y las cantidades que dejó de ingresar al no haberse actualizado el IPC en los recibos. Las cifras exactas no trascendieron, pero la magnitud de la deuda de Aqualia se desinfla. No llegaría ni a la mitad del importe que se barajaba hasta hace poco.

En abril del 2015, Aqualia reclamó el pago de más de dos millones de euros por el desequilibro económico de la concesión. El anterior equipo de gobierno contraatacó poco después con un escrito en el que requería a la empresa 4,3 millones en inversiones pendientes. El actual alcalde, José Tomé, admite que la reclamación de esa cantidad está completamente descartada. «Eses cartos saen dunha mala interpretación da oferta de Aqualia», apunta el regidor.

Cantidades duplicadas

Una lectura errónea de la oferta habría motivado que se duplicase el cómputo las inversiones comprometidas por la empresa cuando se hizo cargo del contrato, en junio del 2001. Al menos esa es la conclusión que trasladaron a Tomé los técnicos municipales presentes en las reuniones con Aqualia. Según esta versión, el anterior equipo de gobierno sumaba el coste de la construcción del parque acuático, entre otras mejoras comprometidas, a los 2,4 millones de euros del plan de inversiones en la red que recogía la oferta. Parece ser, sin embargo, que el presupuesto del plan incluía en realidad todas las contrapartidas por la adjudicación.

«Eses 2,4 millóns cubrían a totalidade das actuacións comprometidas, non había outras obras a maiores», dice Tomé. Al importe inicial del plan habrá que descontarle, en todo caso, algunas inversiones de la empresa cuya realización fue verificada por el Ayuntamiento. Aqualia sostiene, por otra parte, que desde el 2006 acumula pérdidas de 1,8 millones por la no revisión del precio del agua. Si esa cifra se confirma, la deuda millonaria de la concesionaria del agua quedará prácticamente en nada.


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