La Voz de Galicia

Toda la salsa gallega en Nova Exágono

Lemos

Benigno Lázare

La clásica sala de fiestas lucense alcanza esta noche el ecuador del maratón de orquestas que comenzó a las ocho en punto de la tarde de ayer

07 Dec 2008. Actualizado a las 02:00 h.

A estas alturas del largo fin de semana Nova Exágono, la veterana discoteca de la carretera de Santiago, debió de alcanzar ya el punto de ebullición porque la caldera la encendió ayer a las ocho en punto de la tarde la Galilea, que inició a todo meter el maratón de 50 horas seguidas de música en directo con 24 orquestas. El fin de fiesta será tremendo para los forofos: Panorama, desde la medianoche del lunes hasta las dos de la mañana del martes. Hasta entonces pasarán todas las imprescindibles en el santoral veraniego gallego, salvo la Sintonía, que está ocupada, y Paris de Noia, cerrada por vacaciones.

Ayer a las siete de la tarde comenzó la discoteca, como cualquier domingo, para poner a tono el ambiente para las orquestas, según señala José Fernández Dafonte, uno de los propietarios de la sala. Al principio la gente fue llegando con cuentagotas, paraguas y bien abrigada y el aparcamiento posterior estaba casi completamente libre. Sin embargo, cuando la orquesta llevaba una hora actuando los coches ya se contaban por docenas.

Si, como señala Fernández, el público habitual está entre los 20 y los 60 años, los más madrugadores fueron los más próximos a esta última añada, aunque no es menos cierto que ya había una vistosa representación delos primeros. Galilea comenzó con la canción de la que seguramente sacó el nombre, pero en versión más salsera que la de Sergio Dalma. Tampoco Gloria Gaynor consiguió darle ese punto de fusión a I will survive , que los dos cantantes caribeños y las dos cantantes de estilizadas extremidades interpretaron sin abandonar el frenético movimiento de piernas y caderas.

Cuando Galilea iba por la sexta, un cincuenteno peinado con raya lateral próxima a la oreja aún no se había perdido ningún baile y casi todos con pareja distinta. Era de los habituales de la sala, que saludó a todo el mundo en la puerta de entrada y, tras despojarse de la bufanda y del resto de la ropa de abrigo, se manejaba por el local como por su casa, observando al personal, incluidas las cantantes, que sus compañeros presentaron como «dos preciosidades, guapas, que cantan como dios».

Esta mañana, a las ocho, estaba Olimpus, que los expertos sitúan en el Olimpo verbenero y en lo que queda de día y el lunes todavía hay premios importantes en el bombo como Philadelphia, Cinema, Gran Parada...


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