Petro Poroshenko, con un ojo en Moscú y el otro en Occidente
Internacional
27 May 2014. Actualizado a las 07:00 h.
algo debe de tener el zar del chocolate para que los ucranianos lo hayan preferido a él, uno de los hombres más ricos de un país donde la corrupción de la oligarquía fue uno de los detonantes de la revolución del Euromaidán. Ya antes de la cita con las urnas, uno de los candidatos a presidir Ucrania, el boxeador Klitschkó, le había cedido el paso y pidió a los suyos que apoyaran a Petro Poroshenko. El domingo venció con claridad: con casi el 54 % de los apoyos será presidente sin segunda vuelta.
Moderación, experiencia y reputación internacional son las credenciales de quien se enriqueció con el negocio de los chocolates y los dulces. Nacido en 1965, este Midas capaz de convertir en oro el cacao (Roshen es el 18.º fabricante de golosinas del mundo) empezó en política en 1998. Ese año fue diputado con los socialdemócratas, pero muy pronto surgieron desavenencias que lo llevaron a ser cofundador del Partido de las Regiones, de inclinación por Rusia.
Tampoco en este partido permaneció mucho tiempo. En el 2001 se pasó a la oposición para apoyar a su amigo Víktor Yushchenko, que después llegaría a presidente tras la Revolución Naranja del 2004, que Poroshenko apoyó económicamente. Con él fue presidente del Banco Central y ministro de Exteriores (2009-2010). En los cinco meses que desempeñó el cargo, completó el acuerdo de asociación con la Unión Europea cuyo incumplimiento le costó a Yanukóvich el derrocamiento. Con el expresidente prorruso fue ministro de Economía, desde el escaño ganado como independiente.
Propietario del Canal 5, que transmitió las protestas de la plaza del Maidán, su mediación entre los manifestantes proeuropeos y la policía le granjeó la fama de hombre moderado que puede hablar con Rusia sin dejar de mirar a Occidente.
Su intención es empezar por viajar a Moscú para restablecer las relaciones con el Kremlin, pero no se ha callado a la hora de decir que no consentirá lo que está ocurriendo en el este y espera que Ucrania sea de la UE dentro de 10 o 15 años.