Feijoo pide al rey gestiones para ayudar al sector naval
Galicia
El presidente de la Xunta expresa al monarca la «lealtad» de Galicia con la Constitución y con el resto de España
19 Jan 2013. Actualizado a las 07:00 h.
Alberto Núñez Feijoo solicitó ayer al rey don Juan Carlos, durante la audiencia que le concedió el monarca con motivo de su reelección como presidente de la Xunta, que mantenga su implicación personal en la defensa del sector naval de Galicia y que incluya siempre en su agenda en el extranjero las «posibles acciones internacionales para conseguir carga de trabajo en los astilleros gallegos».
«Le he pedido al jefe del Estado que lleve en su agenda internacional los temas relativos al sector naval, tanto de astilleros públicos como privados», señaló Feijoo, que añadió que le consta que el monarca está ejerciendo ya esa función y lo seguirá haciendo. Según explicó, el tener al rey don Juan Carlos informado permanentemente de las necesidades del sector naval gallego es «una oportunidad que un presidente autonómico no debe desaprovechar».
Sector lácteo y preferentes
En la cita, Feijoo informó además al rey de los problemas de los ganaderos gallegos, que no consiguen precios para la leche acordes con los costes de producción. Pero también se trataron los asuntos económicos y financieros que afectan a Galicia y a los gallegos, entre ellos el de las participaciones preferentes de distintas entidades que han causado un grave quebranto a muchos inversores. Según explicó Feijoo, le expuso al rey «los problemas que tienen ahora los ciudadanos gallegos que están atrapados por las preferentes, muchos de ellos sin información suficiente cuando formalizaron estos productos financieros». Se mostró convencido de que el arbitraje sigue siendo una herramienta válida para que muchas familias que depositaron ese dinero en las cajas desconociendo el alcance de esos productos recuperen su dinero.
La cita con el monarca, al que Feijoo expresó la total «lealtad» de Galicia con la Constitución y con el resto de España, se desarrolló en un clima de gran cordialidad. Don Juan Carlos recibió al líder gallego apoyándose en dos muletas, de las que prescindió luego para dar un abrazo al presidente de la Xunta.