«A veces echas de menos ver a otra gente, pero compensa»
Galicia
30 Aug 2010. Actualizado a las 02:00 h.
puri barbeito |
«Una de las cosas que me planteé cuando volví a quedarme embarazada fue que quería disfrutar de mis hijos». Para Purificación Barbeito, una peluquera de O Burgo, en el concello coruñés de Culleredo, ayudar a su hija de siete años con las tareas del colegio o cuidar durante las veinticuatro horas del día del segundo hijo, que acaba de nacer, más allá de los tres meses de permiso de maternidad se han convertido en objetivos prioritarios frente al trabajo fuera de casa. «Veía muy claro que no quería volver a tener que dejar a un pequeño con tres meses. Es cierto que mi suegra me ha cuidado a la pequeña estupendamente», comenta.
Por eso, y porque su hija también la echaba de menos, no lo dudó. «Una de las cosas que a veces echas en falta es ver a otra gente con la que tenías relación en el trabajo, pero estar dedicado a los hijos compensa», apunta.
«Cuando vas a llevar a la pequeña al autobús y observas la cara que pone porque te tiene allí diciéndole adiós..., eso no hay dinero que lo pague», explica.
Para esta madre, hay veces en las que no se aprecian ese tipo de imágenes. «Ocurre que vivimos en un mundo en el que las prioridades son trabajar y trabajar para pagar la hipoteca y tener de todo. Puede que precisemos menos cosas y que tengamos que dedicar tiempo real a la familia», apunta.
Pero también ve que no todo el mundo tiene opción de hacer lo que ha hecho. «Tendrían que ayudar a los empresarios para que facilitaran las jornadas partidas o la reducción de horario», apunta.
Luego está el tema de las guarderías, que, explica, en muchos casos carecen de un baremo que priorice a los que realmente utilizan el servicio porque trabajan fuera del hogar.