La Voz de Galicia

Una peluquera y una placera que cerraron sus negocios «por vacaciones»

Galicia

13 Jul 2008. Actualizado a las 02:00 h.

Totalmente desapercibidas y envueltas en el más absoluto anonimato. Esos son los puntos, junto con el nombre, que tienen en común Lola Doménech, una placera de Ribadeo, y Loly Sánchez, una peluquera de A Coruña, que también fueron tocadas por la suerte, aunque con varios años de diferencia.

La primera logró una primitiva de 1.032 millones de pesetas en 1992. Al principio todo fueron rumores sobre la identidad de la afortunada o afortunado, pero el cierre del puesto con fruta que regentaba en la plaza confirmó las sospechas de todo un pueblo. La mujer continuó con la vida normal. No compró Ferraris ni descapotables para ir a las Catedrales, continuó guiando el coche que utilizaba y haciendo viajes en excursiones organizados por colectivos de viudas. La que montó un negocio fue una de sus descendientes. Fue una tienda de productos de pesca.

Adiós a los rulos

La segunda obtuvo 839 millones de pesetas en el 2001. El primer impulso de la afortunada fue negarlo todo. La intención era pasar desapercibida y continuar con la vida normal que había llevado hasta el momento. Continuó trabajando los primeros días hasta que la cosa se le fue de las manos. Poco tiempo después cuando una clienta pasó por el establecimiento ubicado en una calle cercana a la Ronda de Outeiro, en A Coruña, para pedir hora, la respuesta fue: «Aquí ya no se trabaja más».


Comentar