La Voz de Galicia

Buría, la «ciudad» de los gemelos

Galicia

Reportaje | Fenómeno «gemelístico» en la Costa da Morte En una zona muy pequeña de un barrio de Camariñas viven, al menos, diez parejas de gemelos, de edades muy variadas y sin relación familiar entre ellos

13 Apr 2007. Actualizado a las 07:00 h.

En la zona alta de Camariñas, donde ya huele más a tierra labrada que a mar, pese a que el océano se distingue nítido desde algunos puntos, se ha producido a lo largo de los años y sin razón aparente una curiosa coincidencia: en una franja escasa de superficie que a lo largo no sobrepasa los 200 metros, viven cinco parejas de hermanos gemelos de muy distintas edades. Si esta banda se abre un poco más, pongamos unos 200 o 300 metros, entonces la cifra ya sube a ocho. Y, ya puestos, a otros 200 metros, tal vez menos, la cuenta ya alcanza las diez parejas. Lo llamativo es que no se trata de una zona densamente poblada, sino de un área de casas unifamiliares muy repartidas, desde luego alejadas de los bloques de pisos del casco urbano, por lo que la coincidencia estadística es aún mayor. En Internet El hecho, pese a ser evidente, apenas se había advertido fuera de los límites del lugar, más allá de los comentarios simpáticos en alguna que otra ocasión. O sea, de año en año. Pero adquirió relevancia días atrás, cuando el responsable de una web local, www.diariocamarinan.com, advirtió la coincidencia en una visita a la zona, en la que detectó la presencia de cuatro hermanos gemelos. Pero no son cuatro, ni cinco, ni seis. Son muchos más. Los mayores son Bernardo y María Balbina, que ya sobrepasan la barrera de los 50 años. La mujer es, además, madre de Ángel y Antonio, de 26 años, quienes trabajan durante la semana, según señaló, en A Coruña. Azúcar Moreno Muy cerca de los anteriores residen, con sus padres, Manuel y Ramón Valiña Lema, de 41 años. Unos personajes. Y desde allí no hay más que caminar unos pasos para alcanzar la casa de Sonia y Rosana Méndez Blanco. Y de su madre, Ana, la amabilidad personificada y perfecta cronista y conocedora de la realidad gemelística local. Sus hijas, que este año cumplirán los 29, trabajan en una peluquería en el centro de Camariñas. El negocio lleva el nombre de las dos, pero sobra decir que en el pueblo lo conocen como el de Las Gemelas. Los más amigos añaden: «E o das Azúcar Moreno», por su indudable parecido. En una casa más abajo, en la zona llamada A Cancela, habitan Yolanda y Laura González Carril, de 26 años. Explica la madre que una tía abuela ya tiene bisnietas, que son, naturalmente, gemelas. Y que un cuñado suyo, hará ya cuatro decenios, también los tuvo, aunque uno de ellos murió. Es momento de ampliar, aunque levemente, el radio de acción. Hacia Mourín, a pocos minutos caminando, de donde son otros dos hermanos gemelos, aunque según explican quienes los conocen, son la excepción a la norma: uno ha engordado más que otro. En el resto de los casos, parecen gotas de agua. Unas más que otras, pero siempre reflejos de uno mismo en el otro. También en Riás hay dos gemelos, ya de 40 años o más, pero uno de ellos emigrado a Suiza. Y la tercera ampliación de radio; no mucha: hacia la carretera del faro y hacia O Outeiro: dos mujeres, una también emigrada; dos jóvenes adolescentes y dos niñas pequeñas, de unos tres años. «E por Camariñas, aínda máis», apunta una vecina.


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