La Voz de Galicia

Fraga y Quintana rompen su margen de acuerdo para reformar el Estatuto

Galicia

Serafín Lorenzo Santiago

El líder popular tilda de «papeliño» la iniciativa del BNG y su interlocutor ve preocupante la diferencia de tesis El Bloque pide una comisión del Parlamento y el PP recuerda que tiene la mayoría

15 Oct 2004. Actualizado a las 07:00 h.

Manuel Fraga y Anxo Quintana truncaron ayer en 25 minutos de reunión el pequeño margen de acuerdo que habían abierto en el encuentro del 17 de junio para aproximar posturas sobre la reforma del Estatuto. El presidente de la Xunta y el candidato del BNG constataron la coyuntura preelectoral y, en comparecencias por separado ante la prensa, ni siquiera se pusieron de acuerdo sobre el promotor de su segunda cita en San Caetano. Quintana aseguró que Fraga «suscitou a xuntanza». El líder del PP corrigió que la petición fue de su interlocutor, y sugirió su escaso interés en recibirlo: «Eu non convoco ao señor Quintana sen motivo». El portavoz del Bloque se mostró crítico a la salida. Fraga explicó que, en contra de la costumbre de informar conjuntamente, Quintana «pediu falar solo, con plena liberdade». El aspirante nacionalista a la Xunta entregó al presidente las bases del Bloque para un nuevo Estatuto. Planteó a Fraga la creación de una comisión parlamentaria para tener en enero un documento de las tres fuerzas para revisar el texto. Quintana reprochó al Ejecutivo que no está abordando «os grandes retos de Galiza». Incidió que, en el debate del modelo de Estado, este país «está quedando atrás mentres que Euskadi e Cataluña voan». El portavoz del BNG parafraseó a Rajoy («no que non me quero ver reflexado») y valoró la reunión en los términos que empleó el pontevedrés tras visitar a Zapatero: «Entrei preocupado e marcho preocupado». Quintana se dirigió a la prensa durante 13 minutos, la mitad de lo que duró un segundo encuentro que le permite anticiparse a Touriño. El socialista llegó primero a la foto en San Caetano (el 18 de mayo), pero la agenda pactada con Fraga (con reuniones en julio y septiembre) no llegó a concretarse. Con todo, después del de-sencuentro de ayer será difícil que Fraga y Quintana repitan la experiencia. El jefe del Ejecutivo indicó que «a diferencia entre rexionalismo galeguista e nacionalismo quedou patente dende o primeiro momento». Opinó que, ya desde esa distancia, «hai poucas posibilidades» de acuerdo. Dijo que trató de «explicarlle» a Quintana que el PPdeG aspira a que se cumpla el principio de solidaridad, mientras Cataluña quiere retener una parte mayor de su recaudación y el País Vasco tiene derechos históricos económicos «que nós non temos». Sobre la comisión parlamentaria, apuntó que verá «que se pode facer, pero o Parlamento seguirá as normas do seu regulamento e os principios das maiorías establecidas», advirtió, en claro mensaje al límite que pondrá a una vía de consenso que se reduce a medida que se acercan las elecciones. Fraga minimizó la aportación de Quintana: «Me quedei co seu papeliño e el levou os meus, que son algo máis gordos e algo máis importantes».
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