La Voz de Galicia

Concejal 28

Firmas

Eduardo Rolland

26 Oct 2012. Actualizado a las 11:35 h.

Ningún vigués estaría dispuesto a gastarse sus vacaciones en asistir a los plenos del Concello. El espectáculo, por lo general grotesco, no merece la pena. Ni las más enconadas discusiones pasan de un teatrillo propio de un plató de Telecinco. La mayoría de los concejales tienen suficiente con no dormirse.

Al término de la sesión, nuestros ediles pasan por caja y les abonan doscientos euros. Es lo que perciben, por una mañana de siesta, los que no tienen exclusividad, que son 16.

Los restantes once no cobran dietas, porque se llevan al año 56.141 euros por dedicación plena, lo que supone 4.678 euros brutos al mes. Por lo visto, hay que pagar muy bien a los concejales de Vigo para que asistan a plenos tan tediosos. En los de la Diputación Provincial, que son aún más aburridos, les pagan 475 euros por sesión. Y, en los del Consorcio de Zona Franca, 624 por una mañana de bostezos.

Así pues, nadie parece dispuesto a ir a todos los plenos municipales gratis. Y, mucho menos, gastarse sus vacaciones en ello. Pero resulta que hay un vigués que lo hace. Se llama Rubén Pérez y es el portavoz de Esquerda Unida en Vigo. Hasta ahora, para ir de público a las sesiones, pedía días libres, a descontar de su descanso. Ahora, un ERE parcial en la empresa donde trabaja como informático le permite, por desgracia, asistir sin perder vacaciones. Mientras todos cobran una generosa pasta de las arcas públicas, él paga por seguir la política municipal. Y lo hace por responsabilidad, aunque considera los plenos «una chorrada, un auténtico paripé», como dijo esta semana en entrevista. Rubén paga para participar en política. Y hay que reconocerle el mérito. Eso sí, en cuanto aporte un certificado médico que descarte el masoquismo como móvil.

Rubén paga para participar en política y hay que reconocerle el mérito

eduardorolland@hotmail.com


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