El presidente asegura que «tenemos una respuesta penal adecuada» para los delitos más violentos
27 Jan 2010. Actualizado a las 09:52 h.
El Gobierno cargó ayer duramente contra Mariano Rajoy y el PP por abrir debates «oportunistas» e «irresponsables» e incluso por «utilizar el dolor» de la familia de Marta del Castillo con fines electoralistas. Respondía así a las propuestas que ha hecho el principal partido de la oposición en los últimos días para revisar la política de inmigración e implantar la cadena perpetua, que ayer avaló el propio Rajoy, quien reclamó que se abran debates exhaustivos y sosegados sobre ambos asuntos.
El líder popular señaló que no se debe tener miedo a plantear la cadena perpetua, sobre todo si es revisable, porque «lo pide la calle» y ya existe en varios países europeos. Aunque, al igual que hizo el día anterior María Dolores de Cospedal, no precisó si el PP va a llevar esta propuesta a las Cortes para sacar adelante la reforma legislativa.
Fue el vicesecretario general de Política Territorial, Javier Arenas, quien el pasado domingo puso el asunto sobre la mesa, en el que ayer volvió a insistir y sostuvo que la pena de reclusión perpetua «cabe en la Constitución». Un planteamiento que choca con el que hizo el responsable de Justicia del PP, Federico Trillo, en el 2008, cuando dijo que era inconstitucional si se hacía una interpretación estricta de la Carta Magna.
Pero el Gobierno no está dispuesto a que el PP le marque lo que considera una agenda populista con fines electorales y rechaza entrar al trapo. José Luis Rodríguez Zapatero aseguró que abordar la posibilidad de implantar la cadena perpetua es «un debate de oportunidad» al hilo de acontecimientos recientes, cuando se cumple un año de de la desaparición trágica de Marta del Castillo. «Tenemos una respuesta penal adecuada para los delitos más graves y más violentos en términos prácticos de cumplimiento de condenas, en comparación con cualquier país europeo», aseguró el presidente del Gobierno.