Interior eleva al máximo el nivel de alerta antiterrorista en toda España
España
El trabajo de las fuerzas de seguridad del Estado se centra en el litoral turístico, donde el riesgo es mayor
06 Aug 2009. Actualizado a las 02:00 h.
El Ministerio del Interior ha elevado a cotas máximas el nivel de alerta antiterrorista en toda España tras los atentados de Burgos y Mallorca, mientras que las fuerzas de seguridad del Estado centran buena parte de su trabajo en tratar de localizar y neutralizar los vehículos bomba que no dudan que ETA pretende usar en próximos atentados, según confirmaron fuentes policiales.
Las principales medidas adoptadas por Interior son un endurecimiento de la vigilancia en la frontera con Francia, en previsión de que los vehículos robados por la banda no hayan entrado en España, un aumento de los controles en las vías por las que los etarras deben circular si quieren trasladar su carga de muerte, y una movilización de agentes en el litoral turístico, en busca de todo tipo de coches y furgonetas sospechosas, ya que es la zona más castigada por la organización criminal en sus campañas estivales y un objetivo más que probable.
Las unidades han recibido instrucciones por escrito en las que se destacan las precauciones que deben tomar y qué elementos observar para detectar vehículos robados con matriculas dobladas. En las directrices se les pide a los agentes que presten atención «de forma especial a las furgonetas» y, en concreto, a las marcas y modelos Renault Kangoo y Citröen Berlingo, que corresponden a las dos robadas y posiblemente equipadas con bombas en Francia.
Por su parte, las unidades de información policial se centran en la búsqueda de los etarras, lista que encabezan los seis terroristas cuyas identidades fueron dadas a conocer tras el doble asesinato de Palma.
Demanda de seguridad
El Sindicato Unificado de la Policía se adhirió ayer a la demanda de mayor seguridad en los cuarteles y en las casas cuartel planteada al Gobierno por los guardias civiles. «Tenemos la convicción de que somos utilizados por los responsables políticos, que aprovechan nuestro trabajo en beneficio propio, pues sus palabras de respeto y apoyo no se corresponden con el maltrato profesional al que somos sometidos», señaló el SUP en un comunicado.