Del Olmo atribuye la autoría del atentado a una célula yihadista de árabes residentes en España Los terroristas querían castigar a España y forzar la retirada de las tropas de Irak
11 Apr 2006. Actualizado a las 07:00 h.
El juez Juan del Olmo no le gustan los macroprocesos. De 116 imputados a lo largo de 25 meses de investigación por su presunta relación con la mayor masacre terrorista de la historia de Europa, sólo 29 están abocados a sentarse en el banquillo de los acusados.
En un juicio que no se celebrará antes de dos años, tendrán que responder de los cargos que pesan contra ellos por su supuesta implicación en 191 asesinatos consumados y 1.755 más en grado de tentativa. Además, tendrán que hacer frente -al menos teóricamente- a unos daños materiales valorados judicialmente en algo más de 22 millones de euros.
De los 29 procesados en un minucioso auto de 1.471 folios, sólo tres lo son como presuntos autores materiales. Los demás serán juzgados por colaboración -tal es el caso de la trama asturiana acusada de de proporcionar los explosivos-, y la mayoría, por pertenencia a organización terrorista. Otros siete imputados por la colocación de las mochilas bombas que explotaron en cuatro trenes de cercanía madrileños el 11 de marzo del 2004 se suicidaron el 3 de abril en un piso de Leganés, al sentirse acorralados por la policía. Sobre los otros 87 imputados no procesados por la masacre, el magistrado irá resolviendo sobre su futuro procesal. Muchos de ellos están procesados en otras causas.