«La inmigración trae el progreso a la civilización»
España
El autor tiene un punto de vista sobre la evolución del hombre muy particular. En «Civilizaciones» (Taurus), lo desvela minuciosamente
25 Sep 2002. Actualizado a las 07:00 h.
Para Felipe Fernández Armesto la civilización no es el resultado de una estructura política, estética o religiosa, sino el intento de readaptar el entorno. En su nuevo libro Civilizaciones (Taurus), hace un exhausto repaso por las mayores civilizaciones y su impacto en la trayectoria del mundo actual. -El 11-S supuso un gran cambio para la historia de la humanidad. ¿Está de acuerdo? -No, muy al contrario fue un momento de confirmación de la trayectoria que el mundo venía trayendo hasta ese momento. La historia está llena de cambios, y ese fue uno más. -¿Podría citarme algún ejemplo de grandes cambios significactivos en la historia de las civilizaciones? -No creo en el rumbo de la historia, sino en su linealidad, así que hablar de cambios rotundos es difícil. Quizás podría señalar el inicio de la agricultura, el intercambio ecológico de los últimos quinientos años y más recientemente la modificación genética de las entidades vivas. -¿El movimiento globalizador nos lleva hacia algún tipo de civilización? -Rotundamente no, porque definitivamente no existe una cultura mundial, sino al contrario, nunca ha habido más diversidad cultural. Globalización había en la Edad de Hielo donde todos éramos iguales. -¿Por qué la inmigración es necesaria? -Por todo. En primer lugar es un proceso de intercambio cultural. Los vectores más importantes de la cultura son los humanos. Si no hubiera existido la inmigración estaríamos todos en la Edad de Piedra. Es siempre enriquecedora porque intercambia cultura.