A tres meses de las elecciones, las empresas retan al Gobierno y le exigen que suba el recibo de la luz un 30% para frenar el déficit
02 Dec 2007. Actualizado a las 02:00 h.
El pasado 3 de octubre, el ministro de Industria, Joan Clos, aseguró que las tarifas de la luz para los consumidores domésticos subirían en línea con el IPC, que en ese momento estaba en el 2,7%. Ahora, con los precios por encima del 4% y subiendo, las eléctricas exigen al ministro que, al menos, cumpla su promesa para poner coto cuanto antes al millonario déficit que arrastra el sector. Todos los ojos están puestos en la aprobación, antes de que acabe el año, del nuevo decreto de tarifas. La Comisión Nacional de la Energía (CNE), con la ayuda de Red Eléctrica, vigila mientras tanto que las presiones de la industria en plena precampaña electoral no afecten al consumidor. Pero conforme se acerca la decisión del Ejecutivo, los incidentes se repiten y hacen aumentar el riesgo de apagones.