Expertos del sector estiman que la caída final podría rebasar la barrera del 8% El rechazo dispara el consumo de sidra, de espumosos de otras regiones y de champán
26 Dec 2005. Actualizado a las 06:00 h.
El boicot al cava catalán podría suponer un descenso en las ventas de hasta el 8%, según los expertos del sector. La caída final será muy superior a la del 4,37% reconocida por Codorníu para los seis primeros meses del año, o al 4% admitido por Freixenet en el mismo período. Si se tiene en cuenta que los meses de diciembre y enero acumulan el 53% del consumo anual de cava, las estimaciones apuntan a que el boicot supondrá finalmente un descenso del 8%. Cada año se producen para el mercado español más de cien millones de botellas de cava, por lo que, de confirmarse esas cifras, se dejarían de vender ocho millones de botellas. A esta bajada habría que añadir la registrada ya el pasado año, del 4%.
Por zonas, la mayor caída se aprecia en Madrid. Según varias fuentes del sector, en Galicia el descenso de las ventas podría superar el 10%, aunque hasta Navidad no había llegado al 5%, según Maximino Fernández, responsable de la Distribuidora de Bebidas Gallegas (Disbegal). La zona noroeste concentra el 7% del consumo de toda España, según las cifras del Consejo Regulador del Cava.
Lo que parece claro es que el boicot no distingue entre clases sociales, y ha beneficiado a la sidra, a los cavas de otras regiones e incluso al selecto champán francés.