La Voz de Galicia

París Moda echa el cierre tras 28 años como referente de estilo en A Estrada

A Estrada

rocío garcía a estrada / la voz
La empresaria Amparo Asorey se jubilará después de toda una vida dedicada al prêt-à-porter.

La empresa llegó a tener dos tiendas en el municipio y una en la isla de A Toxa y fidelizó a clientes de toda Galicia

22 Mar 2016. Actualizado a las 05:00 h.

Un cartel en la puerta del establecimiento anuncia la despedida de uno de los comercios estradenses de referencia en el mundo de la moda. París Moda abrió su primera tienda en el número 54 de la calle Calvo Sotelo un 18 de diciembre de hace 28 años. Al frente estaba Amparo Asorey Cotobade, una mujer curtida en el mundo de la confección en la capital europea del prêt-à-porter.

Amparo Asorey es natural de Cira (Silleda). Allí se crió con sus cinco hermanos. Era tiempos difíciles. Con solo diez años empezó a coser. «Entonces en el colegio solo tenían clase por las tardes los niños. Las niñas, por las tardes, hacían bordado», explica la empresaria. «Yo iba al colegio por la mañana y por la tarde aprendía a coser en casa con una señora que se llamaba Piedad, que ahora tiene 87 años y vive en Canadá», comenta Amparo Asorey. «Recuerdo que mi madre me dijo que, para ir a bordar al colegio, era mejor que me quedase en casa aprendiendo a coser. ?Al menos así siempre sabrás remendar?, me decía», cuenta la empresaria. «Entonces las costureras iban por las casas con una máquina y enseñaban a coser a las niñas», explica.

Aquellos conocimientos afianzados desde la infancia le sirvieron de mucho a Amparo cuando se decidió a buscar fortuna en París. Con 22 años se fue junto con su marido, José Luis Reimóndez, sin más medios que una mochila cargada de ilusión. «Fui la emigrante de maleta. Tuve que aprender francés y buscar empleo desde cero, aunque contamos con el apoyo de una amiga que teníamos allí», comenta Amparo.

Los inicios en París

La fortuna les sonrió casi desde el primer momento. «A los pocos días de llegar a París ya estaba trabajando en una empresa de prêt-à-porter en la que me quedé 22 años», cuenta la empresaria. En ella Amparo Asorey comenzó haciendo lo que sabía: coser. Cosía a mano y a máquina y sacaba el trabajo adelante. En cuestión de un año era jefa de sección y con el tiempo se convirtió en un pilar imprescindible de la empresa en los salones de moda de la capital. Tanto fue así que, ya asentada en A Estrada, aún volvió tres temporadas a París para echar un cable a sus sucesoras en el cargo.

De regreso a Galicia, Amparo Asorey lo tuvo claro. «La moda era lo que conocía y lo que me gustaba. Me gustó toda la vida», comenta. Por eso decidió abrir una tienda de ropa poco corriente. En ella trabajó cuarenta marcas distintas, entre ellas varias comercializadas por la empresa francesa en la que estuvo empleada dos décadas.

Cuando empezó, hubo quien la tomó por osada. Alguno no le dio crédito cuando quiso comprar un bajo para abrir el negocio y varios le sugirieron que una tienda como la que tenía en mente podría no encajar en A Estrada. Se equivocaron. Con el tiempo, París Moda inauguró un segundo establecimiento en el 19 de Calvo Sotelo -la milla de oro estradense- y llegó a tener un tercero en la isla de A Toxa. Su variedad de marcas con propuestas poco convencionales y su apuesta por el sector de ceremonias le hicieron ganarse un hueco en el mercado y le sirvieron incluso para hacer patria atrayendo a A Estrada a clientes de toda Galicia.

Tras casi tres décadas marcando tendencia desde París Moda, Amparo Asorey se jubila ahora sin saber todavía a qué dedicará el tiempo libre. «Si me aburro aún monto una tienda pequeña», bromea con su marido.


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