La Voz de Galicia

Desencuentro en el espacio rural

Deza

PABLO VIZ

RASTRO DE AIRE | O |

08 Mar 2007. Actualizado a las 06:00 h.

EL DESENCUENTRO de ganaderos y ciudadanos de corte urbano es histórico y lejos de encontrar vías de sosiego y pacificación está abocado cada vez más a la lucha fratricida. Galicia y nuestras comarcas viven en ese capítulo condiciones distintas a las de otras áreas de la geografía española. La mestura de población agraria y población residente no agraria es de tanta proximidad que el choque es inevitable entre otras razones porque el olor del purín traspasa lindes y las glándulas pituitarias no reciben con el mismo efecto el citado olor. El plano económico del agricultor obvia la acidez que capta el urbano habitante del rural en el citado olor. La batalla la ganó en tierras de más purín que aquí (Cataluña y Murcia) el sector ganadero cuando consiguió en los juzgados, tras ser denunciado, que esos productos agrarios no fuesen considerados como residuos sino como abonos. Siendo razonable la victoria, otras razones de equilibrio vienen paralelas. El decreto que prepara el Ministerio viene a proteger los excesos y de paso generará problemas a áreas ganaderas de densidad de población y de ríos y aguas como la nuestra dezana. La batalla estaba centrada hasta ahora por estos lares en las distancias de granjas (de porcino, de modo especial) a casas o núcleos de población. Ahora (en unos años) se librará también en el campo de las distancias donde se distribuye el purín a las viviendas pero también a los ríos y viales. La diferencia de Galicia con otras áreas volverá a ser determinante a la hora de legislar. Si se mantienen las previsiones pendientes aún de alegaciones podría ser que muchos prados no puedan recibir purín porque a pocos metros hay mil cursos de agua, casas o alcaldes que aprovechan para retirar agricultores y propiciar urbanismo ampliando las medidas con argumentos de más calidad ambiental. El desencuentro sigue vivo.


Comentar