El PXOM se rodea de guerrillas
Deza
Análisis | La pugna por el suelo urbano no consolidado genera una primera denuncia El Concello tiene definidos varios frentes, en todos los casos buscando que se cumplan las normas y leyes, ante irregularidades e incumplimientos del mayor enemigo del plan
27 Jan 2006. Actualizado a las 06:00 h.
En algún rincón oscuro, pero limpio, del municipio estradense hay una gran hucha anti-PXOM. En una ocasión escuché -en un sitio donde se reunían medio centenar de personas- que había dentro 3.000 millones, pero fuí el único al que le pereció oir ese comentario nítido. Quizá se referían a personas, por lo que retiro lo escuchado, y escrito. En todo caso, la batalla que anunciaron hace meses dos o tres familias contra el Plan de Urbanismo, para que no les cataloguen como suelo urbano no consolidado sus tierras, ya está declarada, en forma de recurso en el TSXG. Reclama una familia al Concello un millón de euros porque cedieron terreno, a finales de los noventa, para abrir la prolongación de la rúa Justo Martínez, y las superficies que les quedaron a los lados del vial no son ahora suelo urbano, como el alcalde, Ramón Campos, les habría prometido verbalmente.??Resulta??que en el??Plan??Xeral??esos terrenos quedan como urbano no consolidado. Esta calificación no existía hace seis años; la superficie era entonces suelo apto para urbanizar. Lo técnico y los legalismos Independientemente de la promesa verbal del alcalde, que pudo existir pero que, al parecer, no consta en los??papeles??o??convenios?firmados??de cesión de los terrenos para abrir la calle, el concepto de urbano a finales de lo noventa se asemeja más a lo que ahora es consolidado que a lo que no lo es. La demanda tendría fuerza por este lado??pero resulta que Campos no podía decir hace seis años -y no firmó algo parecido- que la apertura de la calle crearía solares urbanos de entonces, o consolidados de ahora. Tendría que haber aludido al necesario plan parcial. En aquel suelo apto para urbanizar había que ejecutar ese plan parcial y abrir la calle para conseguir suelo urbano. Si se quisiera normalizar ahora, o completar, aquella iniciativa, el plan parcial sería preciso, y la familia denunciante tendría que pagar la calle, la urbanización y ceder más terreno. La apertura del vial fue pagada por todos los estradenses. Resulta aburrido seguir escribiendo, o leyendo, estos detalles, en los que se centrará el análisis del TSXG para fallar ante el recurso. Lo divertido El resto de alicientes y guerrillas que rodea esta fase final de aprobación del Plan Xeral es más divertido. Los tres o cuatro vecinos interesados en quitar de sus tierras la etiqueta de no consolidado pueden recibir multas por conceptos variados. Por otro lado, la curiosa incursión de un policía local en la farmacia de Oca tiene su sentido; es de una de esas familias. Un miembro participó en la concentración que cortó el tráfico hace días, pero en la farmacia debe estar siempre, o bien cerca, el titular licenciado. De lo contrario, la primera multa puede ser de 3.000 euros. El colegio de farmacéuticos podría intervenir después -según profesionales del sector- para que la segunda sanción sea más convincente. Pero hay más. Respecto a la misma familia, el Concello ya estudia la situación de un solar en el mismo centro de la villa, a 50 metros del consistorio, con maleza, nidos de ratas y chatarra abandonada desde hace décadas. En este caso, no cabe hablar de acoso. Campos tiene abiertas cruzadas contra casos de incivismo como éste. Y aún queda el posible envío a la subdelegación del gobierno de todos las irregularidades -algunas graves- que el Concello apreció en el listado de firmas que varios contrarios al PXOM dicen haber conseguido para apoyarles. Algún firmante ha contado cómo le convencieron, y no parece delito.