La Voz de Galicia

Lo moda se viste de gripe

Deza

ROCÍO RAMOS

AL FILO | O |

14 Oct 2005. Actualizado a las 07:00 h.

EL VERANO nos dejó sin despedirse, se marchó sin más. Un día nos acostamos vestidos de manga corta y nos levantamos con ese dolor de huesos que precede la gripe, algo afónicos por una amenazante irritación de garganta y al salir a la calle echamos en falta el abrigo, la bufanda y volvimos para rescatar el paraguas, tantos meses olvidado, y el plumas porque ya dicen los mayores que estos primeros fríos son muy traicioneros. Y aquí estamos, una semana después del verano, como quién dice, atiborrándonos de caramelos balsámicos de hierbas suizas que suavizan la garganta y en sobredosis acaban empalagando una barbaridad, regresando a la olvidada máquina de café para quemarnos la lengua con la disculpa de que volvió el frío. Aunque dicen que los humanos somos animales de costumbres. Debe faltarnos a todos un poco la memoria porque estos días los primeros chaparrones fueron sinónimo de salidas de vía por doquier. Alguno bromeaba apuntando que con tanta falta de agua a la mayoría se nos olvidó qué era eso de conducir bajo un aguacero. Y caer, cayó la gota gorda y sigue cayendo. Hubo un alcalde de Deza que se fue a Santiago sin paraguas el día de mayor temporal, pero eso sí, iba vacunado contra la gripe. Y con esto de la huelga de transportes y el tiempo en A Estrada están que agotan las existencias de agua embotellada, mientras unos y otros, los de Deza y los de Tabeirós-Terra de Montes corremos a las farmacias para surtirnos de todo tipo de antigripales, anticatarrales, antireumáticos, de los que bajan la fiebre, combaten la tos, la afonía o el dolor de corazón. Por que a todos nos entra un puntillo de angustia cuando dejamos atrás el verano, aunque como esta vez sea con bastante retraso, y nos metemos de lleno en el otoño-invierno.


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