Cölic estudia la vía del viaje turístico para poder probar con el Portadeza
Deza
El central sigue pendiente del permiso de la embajada española en Serbia y Montenegro Xosé Couso reconoce que ya no espera disponer del jugador para el debut liguero
06 Sep 2005. Actualizado a las 07:00 h.
De una manera u otra, Jorge Cölic probará con el Portadeza Lalín. Así de claro lo tiene su padre, Alexander, decidido a no rendirse ante las trabas que la embajada española en Serbia y Montenegro ha puesto a lo largo de los tres últimos meses a la estancia temporal del jugador en tierras dezanas. Sin un contrato de trabajo, pendiente de que el central convenza a Xosé Couso de su presunta valía, el club rojinegro intentó facilitarle un visado a Jorge Cölic mediante una invitación para una prueba con el equipo gallego. Una vía usada con éxito en el pasado por el C.B. Lalín para traer a jugadores extranjeros a la capital dezana, pero que de nada sirve a día de hoy con la nueva Ley de Extranjería. El no de la embajada dio pie al primero de los numerosos aplazamientos de la llegada del balonmanista al Portadeza, fijada en un principio por su padre para finales de julio. Desde entonces Alexander Cölic ha probado la vía de la reunificación familiar. Un recurso que permitiría a Jorge permanecer un mes en España, tiempo más que suficiente para que Couso aprobara o desechara su contratación. Alexander afirmó ayer que «la embajada española en Serbia y Montenegro decidirá en un par de días -mañana- sobre el caso de mi hijo. Yo creo que le va a conceder el visado, y a lo mejor Jorge incluso podría estar aquí -por Galicia- el sábado por la noche». Y «si no, vendrá a España como turista», asegura Alexander. Cansados de la telaraña burocrática, los Cölic están dispuestos a optar por la solución del viaje de placer si no les queda otro remedio, tras recibir Jorge su pasaporte recientemente. Como turista, el central podría permanecer varias semanas en Lalín a las órdenes de Xosé Couso, explica su padre, y colmar por fin su deseo y el del club rojinegro. El entrenador del Portadeza Lalín reconocía ayer abiertamente que «son escéptico sobre a posibilidade de que Jorge Cölic poida incorporarse ao equipo a tempo de comezar a Liga». De hecho, Couso explica que «eu xa fago os meus cálculos de inicio da tempada en base ao que teño agora dispoñible», sin contar con un jugador que necesitaría, al menos sobre el papel, un par de semanas para convencer al técnico y adaptarse a los esquemas del que sería su nuevo equipo. Eso, dando por hecho que Jorge Cölic llegará en un estado físico óptimo. Circunstancia esta avalada por su padre, quien ya ha repetido en más de una ocasión que Jorge se está entrenando en Serbia con la plantilla de su ex equipo, el Metaloplástika, a la espera de su ansiada marcha a Lalín. Preocupación por las lesiones Por desgracia, la de Cölic no es la única preocupación seria con la que Xosé Couso afronta el inminente arranque de Liga. El preparador dezano aguardaba poder ver ayer noche el regreso de Gustavo a los entrenamientos del equipo tras la lesión doméstica que lo ha mantenido en el dique seco durante toda la pretemporada. Un caso similar al del otro extremo izquierdo nato del Portadeza, Jorge Gulías, que en principio se incorporará el trabajo ordinario de la plantilla mañana o pasado. El problema en ambos casos está en saber si realmente los dos jugadores están plenamente recuperados, y si es así, en qué grado de preparación llegarán al primer partido oficial de la temporada, el día 24 en Madrid contra el Sa-Fa, rival directo por las plazas de fase de ascenso. Más incógnitas despierta todavía la situación de Pachi. El lateral sufrió el pasado 27 de agosto su segunda lesión de la pretemporada en el hombro izquierdo. Desde entonces permanece inactivo por temor a un agravamiento del daño en la zona. Pese a las gestiones del club rojinegro, no pasará por la consulta de un traumatólogo hasta el viernes, con el consiguiente retraso en su recuperación. De este modo, Couso encara la recta final de la pretemporada con sólo trece efectivos disponibles en su plantilla, más el todavía juvenil Borja.