Cuando el gobierno local estableció los contactos con los propietarios del inmueble, estos últimos no aceptaron la oferta que les presentaron, de 132.000 euros (21,96 millones de pesetas). Indicaron primeros que existía la dificultad de superar un arrendamiento histórico, con una sentencia judicial que no les era favorable, y señalaron que no venderían la propiedad por menos de 180.000 euros. La diferencia no es muy sustancial y cabría algún acuerdo por una cifra intermedia, pero la prioridad era salvar al obstáculo del arrendamiento.
Al estar la casa en estado ruinoso y sin uso alguno, la solución que se buscó fue la de promover, por parte de los dueños, la apertura de un expediente de ruina. Un informe técnico que reconoce ese estado ruinoso pero matizando que hay una parte del inmueble, de hormigón, que queda al margen de esa situación, permitió seguir adelante con el expediente, declarar el estado de ruina e informar a las partes al respecto. Si no hubiera alegaciones, o fueran desestimadas las que se presenten, el derribo sería el punto final de este caso, y el reinicio de negociaciones para cerrar la operación de compra.
La amplia superficie que conseguiría el Concello sería suficiente para crear un amplio aparcamiento público, para casi un centenar de turismos. También se habilitarían espacios para servicios del teatro y mejora del acceso de los vehículos municipales a su zona de garaje y estacionamiento.
Otra opción en la Plaza da Feira
El Concello no descarta otra actuación para crear zonas de aparcamiento en el casco urbano. Hace un año lanzó la idea de crear un amplio parking subterráneo en la Plaza da Feira, pero en este caso se precisaba una iniciativa privada, y el estacionamiento sería de pago. Las calles de A Estrada han perdido en los últimos años más de un centenar de plazas de aparcamiento, aunque quedaron casi compensadas por la apertura de nuevo viales urbanos.