El tenis español se hizo grande en Roma. La armada española dominó las semifinales del Masters 1000 de la capital italiana y se aseguró la presencia en la final, con tres deportistas en semifinales: Nadal, Verdasco y Ferrer. Ernests Gulbis, número 40 del ránking de la ATP, impidió el pleno español en las semifinales del torneo al eliminar a Feliciano López. El jugador letón se impuso al toledano por 7-6 y 6-1.
La sorpresa del campeonato la proporcionó Verdasco. El madrileño se consolida como uno de los grandes tenistas del circuito. Superó a Novak Djokovic por un tanteo de 7-6, 3-6 y 6-4. El partido fue duro, largo -tres horas y 18 minutos- y emocionante. Pero el español demostró que en la arcilla es superior al número dos del mundo.
El último precedente reciente entre Verdasco y Djokovic era favorable al madrileño, que se impuso por un doble 6-2 al serbio en las semifinales de Montecarlo.
Pero en el Foro Itálico no fue tan sencillo. Ya lo había advertido Djokovic en la previa: «Sé el modo en el que tengo que jugar contra él». Por suerte, su fórmula solo le funcionó a ratos. El primer set estuvo muy igualado con un intercambio soberbio de golpes. El madrileño, agresivo, consiguió el 'break' (5-3) y la posibilidad de amarrar la primera manga. Sin embargo, el balcánico reaccionó y provocó el tie-break. Por suerte, el español mantuvo la concentración y se adjudicó el set al decantar a su favor la muerte súbita.
Riesgos de Djokovic
El partido se reanudó y Djokovic asumió más riesgos. Mejoró su servicio y sobre todo, el resto. De hecho, enseguida rompió el saque a su oponente y logró la ventaja suficiente para igualar el partido a un set. Parecía que el mejor Novak estaba de vuelta. Fue un espejismo. Verdasco no se intimidó por el empuje del rival. Su madurez y mayor experiencia cosechada a base de dolorosas derrotas le han servido para saber sufrir en los momentos difíciles. Apoyado en su servicio, el madrileño logró un 81% de primeros saques frente al 66% del serbio, volvió a mandar sobre la pista hasta desesperar a Djokovic, que acumuló bastantes errores no forzados en el tramo final del choque y puso en bandeja el triunfo del español.
Su rival en semifinales, David Ferrer, se deshizo con más facilidades de las previstas del francés Jo-Wilfried Tsonga por 6-4 y 6-1 en un encuentro que apenas tuvo historia.
Por su parte, Rafa Nadal se impuso al suizo Stanislas Wawrinka por 6-4 y 6-1. En 89 minutos, el balear certificó una nueva victoria en un torneo que ya ha ganado en cuatro ocasiones y aspira a la quinta.