Álvarez tampoco da con la tecla
Deportes
29 Mar 2010. Actualizado a las 02:00 h.
El Villarreal sentenció al Sevilla en una gran primera parte, con un juego rápido y eléctrico, frente a un rival espeso y que lo intentó pero que no pudo nunca meterse en el encuentro.
Los locales afrontaban el choque ante su enésima opción de meterse de lleno en la lucha europea y los andaluces por volver a puestos de liga de campeones y romper su tendencia negativa. A todo ello se sumaba además el estreno de Antonio Álvarez al frente de los de Nervión, como técnico. Sin embargo, poco cambió el Sevilla respecto a lo ofrecido bajo la tutela del cesado Jiménez.
Y con ello la primera parte evidenció que el Villarreal salió muy metido y con más fútbol que su rival. Y es que los primeros cuarenta y cinco minutos fueron vibrantes, para un conjunto castellonense que logró dos goles y que incluso pudo hacer más. Los visitantes se vieron superados por la rapidez y el juego directo de los de casa y sufrieron mucho en cada perdida de balón.
Y es que la posición de Nilmar en banda, en el equipo de Juan Carlos Garrido, descolocó desde el principio el juego defensivo de los de Antonio Álvarez. Ya a los tres minutos Palop había tapado un gran disparo de Ángel y a los cinco Nilmar rompió a la defensa del Sevilla para ceder el primer gol a Rossi.
Rápidas contras
Tras este gol lejos de tranquilizarse, el Villarreal siguió apretando y cada robo de balón significaba una contra clara y de peligro. De esta forma tras un chut de Llorente que volvió a parar Palop, otra vez Nilmar se inventó un centro medido a la cabeza de un Llorente, que no perdonó el segundo.
Dos tantos en veinte minutos frente a un Sevilla que tocaba atrás y que no aparecía arriba, y al que solo le quedaba el recurso del balón largo a Luis Fabiano, como opción de ataque.
Capdevila remató fuera de cabeza el que pudo ser el tres a cero y Rossi solo ante Palop perdonó por dos veces otra vez un gol cantado a los treinta y cinco minutos. El mismo tanto que cinco minutos antes marraba Luis Fabiano ante Diego López, en la mejor jugada visitante. Con todo ello acabó la primera parte, no sin antes que el Villarreal volviera a visitar el área del Sevilla con varias jugadas de peligro, a las que les faltó rematador y que se pasearon por la línea de gol.
Los segundos cuarenta y cinco minutos pudieron haber cambiado y mucho el signo del partido, si Luis Fabiano hubiera superado en un mano a mano a Diego López, pero el portero salvó con una gran parada esa jugada y desbarató la posible reacción andaluza.
El Sevilla dominó y tuvo la pelota, pero sin más opciones claras. El Villarreal dio un paso atrás a la espera de los contragolpes para sentenciar el encuentro, pero estos no llegaban.
Así pasaron los minutos y los locales fueron creciendo poco a poco viendo que su rival no le hacía sufrir y que los minutos mermaban la fuerza visitante. Tanto es así que la más clara la tuvo Llorente quien de vaselina no superó a un inspiradísimo Palop.
Con todo ello el Sevilla se fue apagando y el Villarreal encontró su contragolpe en el último minuto con Pires que sentenció con el tercer gol a un rival tan vulgar como hace una semana.