Ojo al ojo
Oleiros
ANTÍPODAS | O |
21 Oct 2006. Actualizado a las 07:00 h.
QUE la vista engaña no es sólo una advertencia que debemos tener presente los miopes y otros afectados por algún incordio visual. Todos los que se nutren de mensajes visuales, o sea, todos, tendríamos que poner en cuarentena el tópico de que una imagen vale más que mil palabras. O encajarlo en su contexto y entenderlo como la constatación probada de que solemos dar mayor credibilidad a lo que vemos, y que por tanto, le conferimos más valor. Pero la imagen puede engañar tanto como la palabra. Incluso más, ya que nos acomete dotada de un plus de veracidad. Hay una famosa foto hecha en el sur de España del cadáver de un inmigrante tirado en una playa, mientras una pareja prosigue impertérrita su día de ocio unos metros más allá. La premiada imagen se tomó como reflejo de la cruel indiferencia del Primer Mundo frente al destino fatal del Tercero. Pero engañaba. De haber salido en la foto el conjunto de la playa, la percepción del espectador hubiera sido otra. Y de haberse retratado la secuencia del suceso, más. Sin embargo, el autor quería emitir aquel mensaje y buscó el encuadre conveniente, prescindiendo del resto de la historia. Logró el efecto deseado, si bien a costa de los hechos tal cual fueron. Ese punto de escepticismo ante el documento visual se me despertó de nuevo a la vista de la exposición de fotografías que se ha instalado en el paseo del Náutico, organizada por el foro Revela. Se trata de imágenes de conflictos y en ese campo, toda cautela es poca. Hemos sabido, por ejemplo, que en los territorios palestinos se preparan escenas ex profeso para las cámaras. Al fenómeno ya se le llama Pallywood. La iniciativa de la exhibición viene del ayuntamiento de Oleiros, tristemente célebre por una grosera campaña contra Israel. Lo cual también revela mucho.