«Al paciente también hay que decirle muchas veces que no»
A Coruña
El especialista abrirá hoy el curso en la Academia de Medicina disertando sobre innovación
26 Jan 2018. Actualizado a las 05:00 h.
Francisco Martelo Villar (Redondela, 1945) se hizo médico en Santiago y cirujano plástico en el Gregorio Marañón. Pasó por hospitales de Madrid, Inglaterra y Murcia, donde montó la unidad de Quemados, antes de llegar al Chuac en 1980. Allí trabajó 34 años y dirigió el servicio de una disciplina que sigue ejerciendo en su consulta. Fue el primer, y por ahora único, académico de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora y esta tarde (19.30 horas) inaugurará el curso de la Academia de Medicina y Cirugía de Galicia.
-¿Ha cambiado mucho la especialidad?
-Muchísimo. Primero por la tecnología. Cuando yo era residente era impensable el trasplante de cara, por ejemplo. Han cambiado las técnicas, el aparataje, la formación... y la organización.
-¿Y el paciente?
-Bastante. Hoy entra en la consulta con una pregunta que ha visto en Internet. Antes venía entregado, hoy llega más informado y también más desconfiado.
-¿Cree que se ha trivializado la especialidad?
-Sí y no. El 99 % de la gente es honesta y quiere ayudar al paciente. Pero también es verdad que la especialidad es inmensa, somos muchos y ha aumentado el mercantilismo. Esto tiene que ver con los nuevos métodos para llegar al paciente. En EE. UU. estudian tu nivel económico y te envían información para mejorar tu cara para, por ejemplo, tener más oportunidades laborales. Lo más cruel que existe en la vida es envejecer e ir contra esa crueldad ha puesto en marcha una cantidad enorme de técnicas y tácticas... dudosas.
-Ponga un ejemplo.
-Han aparecido técnicas, no quirúrgicas, como los rellenos, que a veces practican gentes, no siempre médicos, formadas en un máster de fin de semana.
-¿Y la responsabilidad?
-Los cirujanos tenemos que estar por delante en todo, en ética también. Al paciente también hay que decirle muchas veces que no. Cuando te pide adelgazar las piernas una anoréxica o cambiar una nariz perfecta alguien que realmente tiene un fracaso detrás de otro tipo. No es fácil. Algún paciente me ha dicho que no venía a la consulta de un psiquiatra. Creo que esa frivolidad no está en los cirujanos. Hay gente que no es consciente del valor, el coste y el riesgo. También hay pacientes que, en realidad, de una manera deshonesta, ponen su cuerpo a disposición con tal de conseguir cosas que realmente no le convienen o son imposibles.
«Los plásticos estamos obligados a ir siempre por delante»
Para la apertura del curso en Durán Loriga, el doctor pronunciará el discurso Cirugía plástica estética. La renovación permanente.
-¿Permanente?
-Estamos obligados. Analizando la proyección, las dificultades y cómo se sostiene la cirugía plástica, es así.
-Explíquelo, por favor.
-La medicina, para avanzar, ha de crear nuevas cosas, innovar. En las técnicas, la robótica, la organización... En mi época aprendías a operar con animales en un laboratorio, y había pocos, o con el propio paciente. Hoy tenemos simuladores.
-¿Cree que en su especialidad eso es más complicado?
-Los plásticos tenemos pacientes si hacemos las cosas bien. La clave es la calidad. Sucede que hoy no es suficiente con hacerlo bien, hay que dar un paso más.
-¿Por?
-Porque las innovaciones son fagocitadas por otras especialidades. Nosotros no tenemos una zona anatómica concreta, nuestro territorio es el cuerpo. Y en poco tiempo son asumidas por otorrinos, maxilofaciales... que trabajan en sus áreas. ¿Quiero decir con esto que somos mejores? No. Quiere decir que tenemos que ir por delante. No podemos hacer lo mismo, porque desapareceríamos. Estamos obligados a crear cosas nuevas. El progreso está en la innovación. Suiza es un país rico porque innova y, sin embargo, Sudamérica, con un potencial en recursos naturales muy superior, no. Tiene que ver con la creatividad.
-Pero la competencia motiva.
-¡Claro! Competir hace avanzar, es bueno para todos. Sucede que el dermatólogo o el otorrino, que es un tipo honesto, si le llega un paciente y sabe que dominamos una técnica positiva para el enfermo, nos lo remitirá.