Sin garaje no hay negocio
A Coruña
Un constructor de Miño denuncia que no vende pisos porque le han cortado el acceso al párking del edificio
13 Nov 2011. Actualizado a las 06:00 h.
Benjamín López Fernández, constructor en Miño, está desesperado. Lleva desde el 2009 sin vender pisos en un edificio que construyó en el número 39 de la calle Barrosa. Dice que la razón no está en la crisis, sino que se le ha cortado el acceso al garaje, al que se entra por la parte de atrás del edificio: «Asfaltaron y colocaron una valla ilegal y el Concello no hace nada», explica López, mientras reconoce estar disgustado con el trato recibido por parte del gobierno local, que no le concedió la licencia de apertura del garaje: «Ni siquiera me contesta», asegura.
Para más inri, este constructor indica que el Camino de Santiago pasa por la zona que tendría que estar urbanizada. La desesperación ha llegado hasta tal punto que formalizó una denuncia ante el Valedor do Pobo e informó del caso a la Axencia de Protección da Legalidade Urbanística (APLU).
Perjuicio económico
Contabiliza el prejuicio económico y empresarial en 103.173,21 euros por los cuatro pisos que tiene sin vender desde hace dos años: «Tengo cuatro viviendas paralizadas por culpa del Concello, y con la que está cayendo. Más de veinte personas vinieron a verlo, pero, claro, todos se echan atrás al ver la situación en la que está el acceso al garaje», afirma López, que se ofrece incluso a hacer él mismo las obras de urbanización de la zona.
Por su parte, el Concello de Miño explica que no le puede conceder la licencia de apertura del garaje porque esa autorización está condicionada a la urbanización del camino: «El constructor supo desde el principio que para abrir el garaje necesitaba que se desarrollase la urbanización contigua para hacer el vial», indicó el gobierno local. Algo que niega rotundamente el constructor, que explica que en la concesión de la licencia de obra del edificio no figura «condicionante de ningún tipo». Dice que esa condición fue impuesta posteriormente por los servicios técnicos del Concello cuando pidió licencia de primera ocupación.
En cuanto a la valla ilegal colocada en la zona, el equipo de gobierno de Miño aclaró que efectivamente no hay autorización para la instalación de ese obstáculo y que ya se inició el expediente de reposición. También explica que el camino real no se ve afectado por la valla, algo con lo que no está de acuerdo el constructor.
Entre unas cosas y otras, lo cierto es que Benjamín López tiene «empantanados» cuatro pisos que no puede vender: «Todos son problemas ajenos, que no tienen nada que ver conmigo ni con mi edificio», alega. Porque si hay algo que este empresario tiene muy claro es que el inmueble está construido «dentro de la legalidad más absoluta».