Vuelve el arquitecto del exilio
A Coruña
Reportaje Fue uno de los padres del movimiento moderno en Galicia
07 Aug 2004. Actualizado a las 07:00 h.
«Era un home moi modesto, nada protagonista e traballaba moi discretamente». Xosé Lois Martínez, profesor de la Escuela de Arquitectura de la Universidad coruñesa, define así a José Caridad Mateo, colega de profesión, que nació en Betanzos en 1906, vivió en A Coruña hasta 1938 y murió en México a los 90 años. Tuvo la oportunidad de conocerlo en la década de los 80, durante el único viaje que el arquitecto hizo desde su exilio a A Coruña con motivo de un homenaje del Colegio de Arquitectos de Galicia (COAG). Pero Martínez ya se había topado con su obra mucho antes, cuando era alcalde de Oleiros. «Había un chalé moi bonito e moi raro na N-VI. Preguntei por el e dixéronme de quen era. Localicei o expediente no arquivo municipal e pasou a ser edificio protexido», cuenta. Se trataba de la Casa Caramés, levantada en 1935 en la avenida das Mariñas (Perillo), un ejemplo de arquitectura moderna, con cuatro fachadas distintas y un diseño que le da un aire de puente de barco. Obra reducida Después, supo que Caridad Mateo también era el autor de otras joyas : la Casa Sendón (1935), en la avenida de Finisterre, y la Casa Morán (1938), en el número 6 de Emilia Pardo Bazán. «Foi un dos protagonistas da introducción do movemento moderno en Galicia. Rompeu coa arquitectura que se facía, a súa linguaxe era a das formas puras, os volumes sinxelos, a eliminación dos elementos decorativos, as grandes cristaleiras», explica Martínez. La adaptación en 1934 de la joyería Malde de Santiago, en la rúa do Vilar, y un proyecto de 1933 de Casa del Pueblo en Ferrol que nunca llegó a materializarse cierran su etapa en Galicia. ¿Y por qué su legado es tan reducido y apenas se conoce a este arquitecto que vivió la vanguardia estética en Barcelona y conoció la obra de la Bauhaus? Porque sólo trabajó aquí de 1931 a 1938. José Caridad Mateo era republicano, su padre, el general Caridad Pita, fue fusilado, él fue perseguido, ingresó en prisión y acabó huyendo a Francia, donde estuvo en campos de concentración, hasta llegar a México en el 39. Fue el único arquitecto gallego en exiliarse. En el país centroamericano, Caridad Mateo desarrolló el resto de su actividad profesional. En Acapulco, Guadalajara y México capital. Una tesis de licenciatura de una estudiante mexicana, Paola Vázquez Palacios, recupera parte de su obra. En concreto, el edificio de departamentos de la colonia Narvarte, en Ciudad de México, construido en 1951 y muy representativo de su evolución estilística. El trabajo se enmarca en un proyecto internacional de investigación sobre Caridad Mateo impulsado por las universidades de A Coruña, Iberoamericana de Puebla y Nacional Autónoma de México, además del COAG. Próxima exposición El colegio, por su parte, prepara ya la exposición A Coruña: Ciudad, Arquitectura y República que, a finales de año, mostrará media docena de edificios de entre 1931 y 1939 y rendirá tributo a la figura de José Caridad Mateo.