?os pacientes ingresados en la cuarta planta del Hospital Juan Canalejo expresaron ayer su malestar por recibir el alta médica.
Uno de los enfermos es un jubilado madrileño de 68 años que fue hospitalizado el pasado 26 de junio y posteriormente operado de una fractura de cadera. Según indicó, necesita muletas para caminar y reclama que se le facilite el traslado a su domicilio en Madrid, ya que se encontraba en la ciudad de vacaciones cuando sufrió el accidente. Por ello, reclama una ambulancia o bien que los facultativos se responsabilicen de su viaje en tren ante cualquier eventualidad. «Como dicen que la ambulancia me la pagué yo y no quieren asumir ninguna responsabilidad -se quejó- como única respuesta me dicen que me vaya a un albergue de la ciudad hasta que pueda moverme con normalidad». Visiblemente ofendido, J.G.S. aseguró que «llevo 47 años cotizando a la Seguridad Social y de aquí no me van a mover».
Otro compañero de habitación, J.C.N, de 49 años, aseguró que ha planteado una queja por recibir el alta a pesar del fuerte dolor que soporta a consecuencia de tres hernias discales, por las que fue ingresado para ser medicado, según asegura, con morfina. «Me dan el alta hasta que me vea el neurocirujano y con volante preferente no me dan cita hasta el 21 de noviembre; yo así no puedo estar».