Al final lo habrá
Carballo
ARA SOLIS | O |
13 Dec 2006. Actualizado a las 06:00 h.
PARA QUÉ NOS vamos a engañar. El dichoso párking de Carballo será como aquel plan de tráfico que acabó como el rosario de la aurora en su momento y que se ha terminado implantando. Entonces hubo manifestaciones porque el gobierno local quería poner calles de dirección única. Hoy incluso buena parte de la travesía lo es y nadie se rasga las vestiduras. Entonces también se veía que un cambio era necesario, pero faltó finura política y proyección de futuro. Cualquiera que ayer mismo intentara aparcar en el centro de Carballo podía llegar a la conclusión de que faltan estacionamientos. Quizá no sea necesario que estén justo bajo la plaza ni que encima haya oficinas y un edificio de pésimo gusto, pero es evidente que el asunto es fundamental. A lo mejor a los políticos carballeses les hace falta un poco de reflexión, algunas ideas y menos terquedad inútil. Es posible que la solución sea menos evidente de lo que piensan porque, entre otras cosas, el centro se va haciendo cada vez más grande. Lo que está claro es que un párking de este tipo en Carballo es una inversión enorme, cuya amortización no es demasiado fácil y que un supermercado no es la panacea del comercio local porque lo que aquí sobre son, precisamente, supermercados. Como en el caso de aquel plan de tráfico terminaremos por tener un párking como el que hace casi 20 años pretendía Bernardo de Miguel, un concejal de Sanidad del CDS que tuvo Carballo en los tiempos de Sánchez Vilas y que fue el primero en hablar del tema. Tantos años podrían haber sido suficientes para ir pensando en el proyecto y buscar alternativas mucho más viables que el presentado recientemente y que pone los pelos de punta a cualquiera. El párking llegará porque forma parte del futuro, pero de ningún modo es progreso. Es sólo un aparcamiento.