Con la sonrisa en los labios
Carballo
El pulso de la Costa da Morte Un misionero destinado en Chad participó en una misa en Brens. Cuarenta niños de las dos parroquias de Corcubión celebraron su confirmación
15 May 2006. Actualizado a las 07:00 h.
Es el sacramento inicial, y por aquí empieza una crónica ciertamente religiosa. Y social, porque lo uno no excluye lo otro. El domingo, una pareja bautizó a su retoño en la iglesia parroquial de Brens, cuyo titular es Andrés Rodríguez Arjomil . Estaba acompañado por el padre Alejandro , un misionero comboniano, natural de Cantabria, que acude con cierta frecuencia a la localidad. Habló de las diferencias que observa con los bautizos de su tierra de misión: allí, siempre son mayores, con una formación más larga, y con una clara predilección por los nombre bíblicos. Además de este acto, el párroco aprovechó para continuar su trabajo con un grupo de niños que preparan la primera comunión. Tras la primera comunión, naturalmente. No muy lejos de Brens: al otro lado de la ría, en Corcubión, donde el sábado, un total de 40 niños de entre 15 y 16 años, de las parroquias de San Marcos y San Pedro da Redonda, celebraron su confirmación en la primera iglesia. La ceremonia fue oficiada por el vicario episcopal. Tras la misa, confirmados y catequistas fueron invitados unos pinchos escalones abajo, en el Carrumeiro. Tocaría ahora hablar de boda, pero la del alcalde de Cee, Antonio Domínguez , con Pili , su mujer, ya tiene añitos. Hasta ha superado las de plata, los años pasan que da gloria. Toca seguir con niños, porque el regidor recibió la semana pasada a los alumnos de dos unidades de primaria del Manuela Rial . Como ya hizo con otros de diferentes cursos y colegios, les explicó cómo funciona el Ayuntamiento -a veces, ni los propios adultos lo entienden- y repondió a las preguntas. Como en un pleno, pero en tamaño pequeño y con un niño en brazos. ¿Alguien se lo imagina dando una respuesta a un edil con éste sentado en su regazo? Casi que no. Para cerrar, algo que abre boca: las delicias de porco celta con las que el establecimiento carballés Delicatessen D-vicio, en la calle Brasil, obsequió a su clientes.