La Voz de Galicia

Abierta la veda de la langosta con escasas perspectivas de capturas

Carballo

Xosé Búa muxía

Los precios en lonja pueden oscilar entre 40 y 70 euros por cada kilo Una embarcación puede conseguir dos o tres piezas de este marisco por día

01 Jul 2005. Actualizado a las 07:00 h.

Ayer se abrió la veda para la langosta y el lubrigante, que se podrán capturar hasta el 31 de agosto. A pesar de que es el marisco que tiene menos tiempo de pesca (junto con el santiaguiño), la capturas en la Costa da Morte se reducen de año en año. Desde las cofradías explican que no hay mucha expectación sobre esta apertura y que los marineros las consideran como un ingreso adicional, pero que ya nadie se dedica en exclusiva a estas especies, como sí ocurría en las décadas de los 60 y 70. Entonces la veda abría un mes antes y se empleaban nasas especiales para las capturas. Las primeras se fabricaron en Muxía. Se tiraban al mar el 1 de junio, siempre que no fuese martes, y se cuenta que por entonces podían aparecer hasta diez piezas en una sola nasa. Ahora un barco que emplee miños, rasquiños o reiras puede llegar a puerto, con suerte, con dos o tres ejemplares. Las nasas para la langosta son hoy un artículo de exposición y los aparejos que se usan son de nylon. En los puertos de la zona se desembarcan dos tipos de langosta: la moura, la más habitual, tiene los colores de la bandera española, dicen en los puertos, y la africana o de aguada, que se captura a mayor profundidad y es blanca y roja -«desteñida», dicen los marineros-. También la calidad es distinta. La de tierra tiene un sabor más fuerte y una carne más delicada. Hoy en día, un pesquero puede acabar la campaña con unas capturas que oscilan entre las 100 y las 300 piezas, la mayoría acaban en los restaurantes de la zona o se subastan en A Coruña, con precios que oscilan entre 40 y 70 euros por kilo, siendo más caras a finales de agosto, cuando suele haber mayor demanda. La de aguada se vende a menor precio que la de tierra. La langosta tiene como peculiaridad que siempre está llena. Coincide que cuando cierra la veda la langosta emigra hacia otros lugares. Resulta muy difícil que aparezca una fuera de temporada. El año pasado en Galicia se capturaron 8.000 kilos, que se vendieron a una media de 34,6 euros por kilo, siendo el segundo marisco más caro, después del santiaguiño. El puerto de A Guarda es el primer puerto langostero de España. En él muchos barcos desembarcan ejemplares capturados en aguas africanas: son estas piezas las que inundan el mercado y hacen bajar la cotización del exquisito marisco. Lo que desde ayer ya no se pude capturar es el buey y la centolla. Los que quiera nécoras deberán esperar hasta el próximo día 17 para poder ponerlas en el plato.


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