La Voz de Galicia

«Serpent»

Carballo

J. R. INSUA TRAVA

CRÓNICAS FISTERRÁS | O |

26 Jul 2004. Actualizado a las 07:00 h.

LA CORTE Suprema Británica se reunió para hacer consejo de guerra a los tres supervivientes del naufragio del crucero -torpedero, que no buque escuela- Serpent y determinar la causa del mismo. Si el análisis de los hechos sucedidos fue exahustivo, la sentencia emitida fue clara: el Serpent había naufragado por un error de navegación. Los dos compases que llevaba estaban perfectamente calibrados, el tiempo imperante aquel 10 de noviembre de de 1890 no era considerado causante de la tragedia y las vacas con faroles colgados de sus cuernos ni siquiera fueron mencionadas. La confianza es mala compañera de viaje en el mar y toda experiencia es poca ante éste siempre apresto a aprovecharse del menor descuido de sus víctimas. Por estas razones es tan difícil ser un buen marino o marinero. Por eso sólo aquellos que hacen del mar su profesión pueden opinar con cierta autoridad sobre todo lo que suceda en él y no como ocurrió con el Serpent , el Prestige y tantos otros naufragios que en la Costa da Morte han sucedido. El comandante Ross, que mandaba el Serpent , poseía tanta experiencia, era un marino tan experto que confió demasiado en sí mismo hasta el punto que, quizás pudiendo, no tomó las veces necesarias la altura solar para determinar la latitud geográfica necesaria ni usó el escandallo para conocer la profundidad y el tipo de fondo marino e inexplicablemente mantuvo un rumbo S 1/2 W casi fijo por creer que estaba mucho más lejos de la costa y esto resultó catastrófico tanto para él mismo y sus marineros -excepto tres- como para los nativos de la Costa da Morte, que durante más tiempo del necesario llevaron sobre sus espaldas la culpabilidad que algunos necios les otorgaron de ser causantes del accidente. Un pequeño error de rumbo bastó para que el mar sembrara de cadáveres destrozados y malolientes la playa de Trece.


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