«Summertime»
Barbanza
10 Jul 2017. Actualizado a las 05:00 h.
Summertime… y la vida es fácil», cantaba Ella Fitzgerald. Nuestra comarca ha sido tomada ya por miles de forasteros y es normal. Todos vienen a disfrutar de nuestros paisajes, nuestra comida, nuestras costumbres y, porque no decirlo, de nosotros mismos que somos majísimos. Y no nos podemos quejar, la verdad. Salvo algunas excepciones nuestros visitantes suelen ser buena gente, mayormente civilizada, que vienen a pasar un buen rato y a desconectar un poco de sus urbes.
Pero no nos relajemos queridos vecinos, solo tenemos que mirar a la otra punta de la península para comprobar cómo una mala estimulación del turismo, por ejemplo la de Baleares, puede dar al traste con nuestro modo de vida. Los oriundos isleños pierden el control de su casa durante seis meses por culpa del turismo de borrachera especialmente construido para guiris británicos. Una pena, diréis, pero esto no es Baleares. Y tendréis razón, de momento no tenemos el clima de Baleares. Ningún turista en su sano juicio se planta aquí a mediados de marzo para tomar el sol. Pero lamentablemente eso no será siempre así. Ni aquel inteligente primo de Rajoy niega ya el salvaje cambio climático. Salvo milagro, en pocos lustros nuestro verano será de cuatro meses y pico y nuestro clima de los pocos que todavía no sean un secarral en la península.
El éxodo hacia el norte se multiplicará y debemos estar vigilantes. Nuestro carácter nos impide no recibir a nadie con los brazos abiertos, pero de nosotros depende establecer líneas rojas antes de que sea tarde. El dinero no debe ser nunca justificación para todo.