San Finx abre veta artística
Barbanza
Reportaje | Cultura de inspiración industrial El creador asturiano Diego Fernández, «Columé», se hizo con el máximo galardón del segundo certamen de pintura rápida que se organiza en explotaciones mineras gallegas
02 Jun 2007. Actualizado a las 07:00 h.
El bullicio se apoderó ayer de las minas de San Finx, reducto de tranquilidad donde los haya, para dar paso al arte. El yacimiento lousamiano recuperó dinamismo para servir de inspiración a los 57 participantes que se inscribieron en el segundo Certame de Pintura Rápida en Explotacións Mineiras de Galicia, en el que la nota predominante fue el buen sabor de boca que se llevaron quienes durante toda la jornada pudieron empaparse del encanto de este rincón. Desde un punto de vista más materialista, los hubo que disfrutaron más que otros, al hacerse merecedores de los premios que otorgaba el jurado. A pesar de haberse perdido varias veces antes de dar con el yacimiento de San Finx, el artista profesional asturiano Diego Fernández, Columé , salió recompensado. Se enteró del concurso a través de Internet y no dudó un instante en recorrer la distancia que separa su tierra natal de Barbanza para tomar parte en esta iniciativa cultural. El resultado fue que Columé recibió los 2.000 euros con los que estaba dotado el máximo galardón por una obra que no dejó indiferente a nadie, sobre todo porque eligió el destartalado interior del edificio de la antigua sala de compresores de aire para pintar su cuadro. Gumersindo Vázquez Fraga, de Vigo, se hizo con el segundo premio, que ascendía a 1.500 euros; y la ferrolana Carmen Martín Serantes se llevó el tercero, de 1.000 euros. El jurado también se lo pasó en grande durante todo el día, que lo cierto es que no puso ser mejor en lo que a meteorología se refiere. Formaron parte de dicho órgano los pintores Pedro Bueno, Manuel Gandullo, Alfonso Costa y Ramón Astray; el fotógrafo Luis López; y el coleccionista de arte Antonio Pazos. Los cinco accésits de 300 euros recayeron en Victoriano Fernández, Alfredo Seixas, Begoña Tojo, Sara Garrote Gil y Concepción Rodríguez Díaz. Los integrantes del jurado hicieron gala de una extrema generosidad, que justificaron apelando a la calidad e implicación de los concursantes. Así, acordaron conceder una mención especial a los finalistas María Jesús Díaz, Luis Mazorra e Isabel Rodríguez. Pero su gratitud no se quedó ahí. Hicieron también un guiño a las edades tempranas, con un reconocimiento específico a los niños Rosalía Varela, Sarai Arias, Ramón Sóñora y Andrea Gómez. Los concursantes no se quedaron atrás en bondad. Tres de ellos, estudiantes de Bellas Artes en Pontevedra, donaron sus creaciones al Ayuntamiento de Lousame, al igual que la vecina del municipio Ángeles Ochoa. El certamen lo organizó la Cámara Oficial Mineira de Galicia, junto con el Concello e Industria.