La congelación del tributo sobre las edificaciones constituye una excepción
Barbanza
12 May 2005. Actualizado a las 07:00 h.
La congelación o estancamiento del impuesto sobre las construcciones en las comarcas de Barbanza, Muros y Noia, por el que los ayuntamientos logran una parte importante de sus ingresos, no se produce en otras tasas, como la de vehículos de tracción mecánica, que han subido bastante en los últimos años, especialmente desde el año 2002. Los que más aumentaron la tarifa por este concepto fueron los ayuntamientos de Ribeira, A Pobra do Caramiñal, Noia, Boiro y Lousame. Todos los propietarios de los turismos dados de alta en la capital barbanzana abonan a las Administraciones locales 44 euros por tener un vehículo de entre ocho y doce caballos fiscales -los más numerosos- y 93 por uno que oscile entre los doce y dieciséis caballos. En el municipio de Boiro, los ciudadanos pagan, respectivamente, 43 y 90 euros; en Noia, 42 y 90; A Pobra la cuantía se eleva, 40 y 86; y en Lousame asciende a 37 y 79. Misma tarifa Por su parte, en los vecinos de los términos de Rianxo, Porto do Son, Muros, Carnota, Outes y Mazaricos abonan desde hace unos cinco años la misma tarifa: 34 euros para los turismos que están encuadrados en la primera categoría y 71 para los de la segunda.