La demanda de erizo provoca que la campaña sea irregular en la comarca
Barbanza
Algunos marineros pretenden reducir las capturas para que aumente la cotización En la zona hay alrededor de cincuenta personas con permiso para recoger esta especie
17 Feb 2005. Actualizado a las 06:00 h.
La campaña del erizo en la comarca se está desarrollando de una forma muy irregular. Mientras en Lira y Porto do Son los marineros están bastante contentos con su evolución, en Ribeira y Aguiño la escasez de demanda puso contra las cuerdas al grupo de buceadores que se dedican a esta actividad. El patrón mayor de O Son, Tomás Fajardo, señaló que el pósito está incluido en un plan conjunto para recoger equinodermo con la Cofradía de Muros. Así, hizo referencia a que se dedican a esta actividad cuatro embarcaciones con nueve hombres en la localidad sonense y una nave con tres tripulantes en el puerto muradano. Cada barco tiene un tope máximo por día de trescientos kilos. Sin embargo, cada marinero no puede recoger más de cien. A la lonja sonense acude cada jornada un comprador que se hace cargo de todo el producto. El precio a que se paga está entre los 1,5 y los 1,8 euros el kilogramo, dependiendo del tamaño de las piezas del marisco. El trabajo de este colectivo de marineros es muy duro. Cada día tienen que bajar al fondo del mar ayudados con un compresor. Debido al riesgo existente en esta profesión, los marineros sonenses consideran que el producto debería valer más. Una de sus intenciones es recoger menos piezas al día y que el precio sea más acorde a su trabajo. Sin embargo, la demanda es la que regula la cotización del erizo y, por el momento, no es demasiado buena. En toda la comarca hay un colectivo de unas cincuenta personas que se dedican a la captura del equinodermo. La recogida de este producto se suele llevar a cabo en los meses de enero, febrero y marzo, fechas en las que está en mejores condiciones para su consumo.