«El futuro de las escuelas básicas pasa por juntarse»
Barbanza
Entrevista | María José Albarellos Esta docente compostelana, que dirige las unidades ubicadas en Rianxo, cree que el modelo de gestión conjunto es el más adecuado y que estos centros ofrecen todo tipo de ventajas
04 Dec 2003. Actualizado a las 06:00 h.
?unque María José Albarelos afirma que la reducción de alumnado se ha notado de manera significativa en los últimos tiempos, no cree que las escuelas básicas estén siendo más perjudicadas que el resto de los centros. -¿Qué ofrece una escuela que no tenga un colegio? -Las unidades tienen las mismas ventajas que otro centro educativo, incluso más, porque los niños no tienen que desplazarse ni utilizar el trasporte escolar. Además, el contacto es mucho más directo, más cercano, vemos a los padres todos los días y hablamos sobre la evolución de los pequeños. -¿Cuál cree que será el porvenir de estas instalaciones? -El futuro de las escuelas básicas pasa por agruparse. En el Centro Rural Agrupado de Rianxo tenemos 200 alumnos, 16 cuidadores y 24 profesores. Tenemos un buen presupuesto, organizamos actividades extraescolares y nos reunimos cada semana. De esta manera, es más fácil mantenerse. Lo complicado es cuando se trata de una unitaria sola y aislada. -¿El aprendizaje en estas unidades es diferente? -Sí, tenemos aulas formativas de todo tipo: con un nivel sólo o con varios niveles juntos. A lo mejor, en una sola clase podemos juntar a niños de entre 3 y 7 años. Esta convivencia es muy beneficiosa para ellos, porque los objetivos se consiguen mucho antes y los chiquillos maduran antes. Los grandes cuidan de los pequeños. -¿Qué demandas tiene como directora? -Principalmente, el arreglo inmediato de las instalaciones. Se trata de edificios muy antiguos que necesitan intervenciones fuertes. Lo que pretendemos es que Educación y el Concello firmen algún tipo de convenio que garantice un mantenimiento más continuado. Una petición que nos urge es la de construir patios cubiertos para que los niños puedan salir a jugar en invierno.